SANTO DOMINGO.– La República Dominicana conmemora este viernes 6 de noviembre los 182 años de su primera Constitución, proclamada en San Cristóbal en 1844. Desde entonces, la Carta Magna ha sido reformada 40 veces. La primera revisión, en 1854, eliminó una disposición que otorgaba poderes extraordinarios al presidente en tiempos de guerra. La más reciente, proclamada el 27 de octubre de 2024, reforzó los límites a la reelección y cambió la forma de designar al procurador general de la República.
El recuento de 40 corresponde a las reformas posteriores al texto fundacional. En 2013, el Tribunal Constitucional consignaba 38 modificaciones hasta la proclamación del texto de 2010. A ese recuento se suman las revisiones del 13 de junio de 2015 y del 27 de octubre de 2024, registradas por la Consultoría Jurídica del Poder Ejecutivo.
Los primeros límites al poder presidencial
La Constitución de 1844 sentó las bases para organizar el Estado dominicano meses después de la proclamación de la Independencia. Su artículo 210, sin embargo, concedió facultades extraordinarias al Ejecutivo mientras durara la guerra. La primera reforma, en febrero de 1854, suprimió ese artículo, amplió las atribuciones del Senado, creó el cargo de vicepresidente y fortaleció el régimen municipal, según la recopilación histórica del Tribunal Constitucional.
La historia constitucional tampoco siguió un curso uniforme. El texto proclamado en abril de 1963, durante el gobierno de Juan Bosch, amplió el reconocimiento de los derechos sociales y laborales. Su vigencia fue interrumpida tras el golpe de Estado de septiembre de ese año. En noviembre de 1966 se proclamó otra Constitución, que sirvió de base al orden constitucional hasta la reforma de 1994.
De la segunda vuelta al Tribunal Constitucional
La reforma de 1994, adoptada tras la crisis electoral de ese año, introdujo la segunda vuelta presidencial, prohibió la reelección inmediata y creó el Consejo Nacional de la Magistratura. La regla presidencial volvió a cambiar en 2002, cuando se permitió un segundo mandato consecutivo. Estas revisiones muestran cómo una misma disposición podía cambiar de sentido en pocos años.
La revisión de 2010 fue más amplia. Incorporó un catálogo más extenso de derechos y garantías, dio rango constitucional a la acción de amparo y creó el Tribunal Constitucional y el Tribunal Superior Electoral. En 2015, el debate volvió a concentrarse en la Presidencia: se permitió optar por un segundo período consecutivo y se estableció que, agotada esa opción, la persona no podría postularse de nuevo a la Presidencia ni a la Vicepresidencia.
Qué cambió con la última reforma
La Constitución proclamada en 2024 incluyó las reglas de elección presidencial entre las materias protegidas por el artículo 268. También incorporó el artículo 278, que impide a un funcionario electo beneficiarse, durante su mandato, de una reforma que modifique las reglas de postulación, elección o permanencia en el cargo que ocupa.
La revisión también trasladó al Consejo Nacional de la Magistratura la designación del procurador general, a propuesta del presidente de la República, e incorporó al presidente del Tribunal Constitucional a ese órgano. En materia electoral, dispuso reducir de 190 a 170 los escaños de la Cámara de Diputados a partir de 2028 y unificar las elecciones presidenciales, congresuales y municipales desde 2032.
La comparación entre 1844 y 2024 permite distinguir dos tipos de cambios: los que ampliaron los derechos y las vías para reclamarlos, y los que redefinieron cómo se ejerce y se controla el poder. La conmemoración del 6 de noviembre recuerda el nacimiento de ese marco jurídico y ofrece una oportunidad para examinar cómo las decisiones de distintas generaciones transformaron las reglas que hoy rigen al Estado dominicano.

