SANTO DOMINGO.– El Centro de Operaciones de Emergencias (COE) concluyó este jueves un ejercicio de simulación de mesa de 48 horas, diseñado para evaluar la capacidad de respuesta de las instituciones dominicanas frente a un terremoto de gran magnitud.
La jornada planteó un escenario sísmico de alta complejidad que obligó a los organismos participantes a activar sus protocolos, coordinar decisiones y movilizar los recursos disponibles como si se tratara de una emergencia real.
El ejercicio permitió medir los tiempos de reacción, el intercambio de información y la articulación entre las entidades responsables de proteger y asistir a la población ante un desastre natural.
También fueron evaluados los procedimientos para organizar las operaciones, documentar las incidencias, distribuir la asistencia y atender las necesidades que podrían presentarse en las comunidades afectadas.
Querlin Liberato, encargado de Registro y Documentación, explicó los mecanismos utilizados para recopilar y sistematizar las informaciones generadas durante las 48 horas del simulacro.
La jornada incorporó el componente de salud mental y apoyo psicosocial, considerado esencial para asistir tanto a las personas afectadas como al personal que interviene en situaciones de emergencia. La psiquiatra Elizabeth Ruiz abordó la importancia de contar con protocolos para atender las consecuencias emocionales provocadas por un desastre.
El director del COE, coronel Erdwin Olivares Luciano, afirmó que la preparación anticipada resulta determinante para garantizar una respuesta organizada y efectiva cuando se presenta una emergencia.
El ejercicio fue desarrollado con el respaldo del Programa Mundial de Alimentos, institución que acompañó el proceso de evaluación y fortalecimiento de las capacidades nacionales.
Alex Robayo, representante del organismo internacional en República Dominicana, destacó que este tipo de prácticas permite identificar debilidades, corregir fallas y mejorar la coordinación antes de que ocurra un evento real.
Las instituciones participantes analizaron los desafíos que supondría responder simultáneamente a daños en infraestructuras, interrupciones de servicios, desplazamientos de personas y necesidades de asistencia humanitaria.
El COE reiteró que República Dominicana se encuentra expuesta a amenazas sísmicas y otros fenómenos naturales, por lo que consideró indispensable mantener actualizados los planes de contingencia y capacitado al personal de respuesta.
Las conclusiones del ejercicio servirán para realizar ajustes en los protocolos institucionales y fortalecer la preparación del país frente a emergencias de gran impacto.

