Jerusalén.- El ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben Gvir, generó controversia al pedir una intensificación de las operaciones militares en Líbano, pese al alto al fuego alcanzado recientemente entre Israel y Hezbollah como parte de un acuerdo impulsado por mediadores internacionales.
A través de una publicación en la red social X, el funcionario expresó que la respuesta de Israel debe ser más contundente tras la muerte de cuatro soldados israelíes durante enfrentamientos en el sur del Líbano.
Ben Gvir sostuvo que el país no debe actuar con moderación frente a Hezbollah y afirmó haber transmitido esa posición al primer ministro Benjamin Netanyahu, insistiendo en la necesidad de mantener una ofensiva más agresiva contra el grupo armado.
El líder del partido ultranacionalista Otzma Yehudit ha manifestado en reiteradas ocasiones su rechazo a los acuerdos promovidos para reducir las tensiones en Medio Oriente, argumentando que cualquier solución debe contemplar el desmantelamiento total de Hezbollah.
Las declaraciones provocaron reacciones inmediatas en la comunidad internacional. El canciller iraní, Abás Araqchí, criticó las palabras del ministro israelí y acusó al Gobierno de Israel de favorecer la continuidad del conflicto en la región.
Mientras tanto, pese a la entrada en vigor del alto al fuego, medios internacionales reportan nuevos enfrentamientos y bombardeos en el sur del Líbano. Las autoridades libanesas informaron sobre víctimas mortales y heridos, mientras que el Ejército israelí acusa a Hezbollah de incumplir los términos del acuerdo.
Por otro lado, el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, llamó a respetar el proceso de paz y exhortó a las partes involucradas a cumplir los compromisos asumidos para reducir la violencia y evitar una escalada mayor del conflicto.
La situación evidencia las profundas diferencias existentes dentro del Gobierno israelí respecto a la estrategia militar y los esfuerzos diplomáticos que buscan estabilizar la región.

