SANTO DOMINGO.– Una investigación periodística realizada por La Tora TV revela que el constante aumento en los precios de los alquileres de viviendas ha convertido el acceso a una casa o apartamento en uno de los principales desafíos económicos para miles de dominicanos, especialmente para familias, jóvenes profesionales y trabajadores cuyos ingresos ya no alcanzan para cubrir el costo de la renta sin sacrificar otras necesidades básicas.
Lo que hace apenas unos años representaba un gasto relativamente manejable dentro del presupuesto familiar, hoy constituye una carga financiera que obliga a muchas personas a reorganizar completamente su economía, compartir viviendas con familiares o amigos, mudarse a sectores más alejados o destinar gran parte de su salario únicamente al pago del alquiler.
La investigación evidencia que esta realidad responde a una combinación de factores, entre ellos el crecimiento de la demanda habitacional, el aumento del valor de las propiedades, el encarecimiento de los materiales de construcción, el incremento del costo de vida y la concentración de oportunidades laborales en el Gran Santo Domingo.
Durante el levantamiento de información, ciudadanos consultados aseguraron que cada mes deben hacer ajustes en sus gastos para poder cumplir con el pago de la renta, situación que se ha agravado debido al aumento constante de los alquileres y al limitado crecimiento de los salarios.
Uno de los entrevistados fue Christofer Alduey, quien explicó que destina RD$12,000 mensuales para alquilar un apartaestudio en Santo Domingo Norte. Aunque considera que la vivienda reúne condiciones adecuadas, entiende que el precio resulta elevado para la ubicación donde reside.
El joven señaló que, hasta el momento, el propietario no le ha comunicado ningún aumento en el alquiler, una situación que espera se mantenga debido a las dificultades económicas que enfrentan muchas familias dominicanas.
Otra inquilina, quien prefirió mantener su identidad en reserva, informó que paga RD$22,000 mensuales por un apartamento ubicado en el sector Alma Rosa I, en Santo Domingo Este, reflejando la realidad que viven miles de personas que cada año deben enfrentar incrementos en el costo de la vivienda.
La investigación también establece que la diferencia de precios varía considerablemente según la ubicación del inmueble. En sectores de alta demanda del Distrito Nacional, como Piantini, Naco, Bella Vista y Evaristo Morales, los alquileres de apartamentos de una o dos habitaciones pueden superar fácilmente los RD$50,000 e incluso los RD$80,000 mensuales, dependiendo de sus características y amenidades.
Mientras tanto, en sectores considerados de menor costo todavía es posible encontrar viviendas entre RD$15,000 y RD$30,000, aunque la disponibilidad de inmuebles en buenas condiciones continúa reduciéndose debido a la alta demanda existente.
Los datos recopilados muestran que la oferta de viviendas disponibles no ha crecido al mismo ritmo que la demanda, provocando un incremento constante en los precios y limitando las opciones para quienes buscan apartamentos accesibles.
Esta realidad contrasta con los ingresos de una gran parte de la población trabajadora. De acuerdo con cifras de la Asociación Dominicana de Administradoras de Riesgos de Salud (ADARS), el 68.92 % de los trabajadores formales recibe salarios iguales o inferiores a RD$30,000 mensuales, mientras que el 27.63 % percibe RD$15,000 o menos, y un 4.56 % gana hasta RD$10,000 al mes.
Especialistas consultados consideran que el incremento de la inflación también ha incidido en el mercado de alquileres, ya que el aumento de los costos de construcción, mantenimiento, financiamiento, terrenos y servicios ha llevado a numerosos propietarios a reajustar el valor de las rentas para compensar esos gastos.
A esta situación se suma el crecimiento de modalidades de alquiler temporal y turístico, que han reducido la disponibilidad de viviendas destinadas al arrendamiento tradicional, aumentando aún más la competencia entre quienes buscan una residencia permanente en Santo Domingo.
Los hallazgos de esta investigación muestran que cada vez más dominicanos optan por compartir apartamentos, mudarse hacia municipios como Santo Domingo Norte, Este u Oeste, recorrer mayores distancias para llegar a sus lugares de trabajo o depender de dos ingresos familiares para poder cubrir el costo de la renta. Para miles de ciudadanos, independizarse ya no depende únicamente de encontrar una vivienda disponible, sino de conseguir un alquiler que sea compatible con su salario y les permita mantener una calidad de vida digna sin comprometer la estabilidad económica del hogar.

