SANTO DOMINGO.– El ministro de Industria, Comercio y Mipymes, Eduardo Sanz Lovatón, aseguró que el Gobierno dominicano mantiene un trabajo conjunto con las autoridades de Estados Unidos para corregir las observaciones relacionadas con el uso de insumos vinculados al trabajo forzoso, con el propósito de evitar nuevos incrementos en los aranceles que afectan a las exportaciones nacionales.
El funcionario explicó que las gestiones buscan eliminar la clasificación que actualmente mantiene el país en ese aspecto, fortaleciendo la confianza de los socios comerciales estadounidenses y preservando la competitividad de los productos dominicanos en el mercado internacional.
“Vamos a lograr que no haya ningún tipo de preocupación con el tema de los trabajos forzosos, porque estamos trabajando de la mano de nuestros socios estadounidenses”, afirmó Sanz Lovatón durante una entrevista concedida al programa El Día.
Sus declaraciones se producen luego de que el Gobierno de Estados Unidos incrementara del 10 % al 12.5 % los aranceles aplicados a las exportaciones procedentes de la República Dominicana, decisión sustentada en un informe que concluyó que el país aún no había reducido de manera suficiente el uso o la importación de insumos asociados al trabajo forzoso.
El ministro indicó que el objetivo principal de las conversaciones con las autoridades estadounidenses es atender las observaciones realizadas y evitar que los productos dominicanos enfrenten nuevas cargas arancelarias en el futuro.
Sanz Lovatón sostuvo que la situación representa un desafío para el comercio exterior dominicano, aunque consideró que el país cuenta con las condiciones necesarias para mantener su capacidad exportadora y adaptarse a las nuevas reglas del mercado internacional.
A su juicio, la estrategia del Gobierno no consiste únicamente en revertir las medidas adoptadas por Estados Unidos, sino en fortalecer la productividad nacional para preservar la competitividad de las empresas exportadoras.
“No se trata de revertir la situación, se trata de no perder productividad”, expresó el titular del Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes.
Asimismo, manifestó que el escenario comercial internacional ha cambiado significativamente y que las economías deberán ajustarse a una realidad en la que los aranceles tendrán una mayor presencia en las relaciones comerciales.
El funcionario consideró que las políticas arancelarias impulsadas por Estados Unidos forman parte de una nueva dinámica económica global, por lo que la República Dominicana debe concentrar sus esfuerzos en mantener ventajas competitivas frente a otros mercados.
El Tratado de Libre Comercio entre República Dominicana, Centroamérica y Estados Unidos (CAFTA-DR), suscrito en 2004, permitió durante años la eliminación gradual de aranceles para la mayoría de los bienes comercializados entre los países miembros que cumplían con las reglas de origen establecidas en el acuerdo.
Sin embargo, en 2025 la administración del presidente Donald Trump aplicó un arancel adicional del 10 % a las importaciones procedentes de la República Dominicana como parte de su política de aranceles recíprocos, reduciendo parte de los beneficios contemplados en el tratado comercial.
Posteriormente, Estados Unidos elevó esa tasa hasta 12.5 %, lo que representa un incremento de 2.5 puntos porcentuales adicionales para una parte de las exportaciones dominicanas alcanzadas por la medida.
Las autoridades dominicanas aseguraron que continuarán el diálogo con el Gobierno estadounidense y con los sectores productivos nacionales para fortalecer las condiciones de acceso al mercado de Estados Unidos, proteger las exportaciones y preservar la estabilidad del comercio bilateral.

