SANTO DOMINGO.– Los Juegos Centroamericanos y del Caribe representan la competencia multideportiva más antigua del continente americano reconocida por el Comité Olímpico Internacional (COI), una tradición que durante más de un siglo ha impulsado el desarrollo del deporte y fortalecido los lazos de integración entre las naciones de la región.
El origen de esta histórica cita deportiva se remonta al 4 de julio de 1924, cuando dirigentes deportivos de varios países firmaron en París el acta fundacional que dio vida a un evento concebido para promover el intercambio, la sana competencia y el crecimiento del deporte en Centroamérica y el Caribe.
Dos años más tarde, en 1926, la ciudad de México acogió la primera edición de los Juegos, en la que participaron apenas tres países y un total de 269 atletas, marcando el inicio de una tradición que continúa vigente hasta la actualidad.
Con el paso de las décadas, la competencia experimentó un crecimiento sostenido hasta convertirse en uno de los eventos deportivos más importantes del continente, reuniendo actualmente a 37 países y a miles de atletas que compiten en múltiples disciplinas.
Los Juegos han servido como plataforma para el surgimiento de grandes figuras del deporte regional, muchas de las cuales posteriormente alcanzaron reconocimiento en campeonatos mundiales y en los Juegos Olímpicos.
Además de impulsar el alto rendimiento, esta competencia ha fortalecido la cooperación entre las naciones participantes, promoviendo valores como el respeto, la solidaridad, la disciplina y la convivencia a través del deporte.
La historia de los Juegos también ha estado marcada por importantes desafíos. Uno de los más significativos ocurrió en 1942, cuando la celebración del evento fue suspendida debido al impacto de la Segunda Guerra Mundial.
Pese a esa interrupción, el movimiento deportivo logró mantenerse firme y retomó la organización de los Juegos, consolidando un legado que hoy supera el siglo de existencia y continúa creciendo con cada edición.
El presidente de la Federación Dominicana de Natación (FEDONA), Radhamés Tavárez, destacó la importancia histórica de esta competencia y el papel que desempeña en el fortalecimiento del deporte en toda la región.
Para la República Dominicana, los Juegos representan una oportunidad para demostrar su capacidad organizativa y proyectar al mundo el talento de sus atletas, dirigentes y profesionales vinculados al movimiento deportivo.
Este año, Santo Domingo vuelve a escribir una página trascendental al convertirse nuevamente en sede de la mayor fiesta deportiva de Centroamérica y el Caribe, recibiendo a miles de atletas, entrenadores y delegaciones internacionales.
La celebración de esta edición reafirma el compromiso del país con el desarrollo del deporte y fortalece el legado de una competencia que ha unido a generaciones enteras bajo un mismo espíritu de superación y hermandad.
A más de cien años de su creación, los Juegos Centroamericanos y del Caribe continúan siendo un símbolo de integración regional, donde la excelencia deportiva y la convivencia entre los pueblos ocupan el centro del escenario.
Con esta nueva edición, Santo Domingo se prepara para recibir al continente con una organización de alto nivel y el firme propósito de dejar una huella histórica en uno de los eventos deportivos más emblemáticos de América.

