NUEVA YORK.– El petróleo intermedio de Texas (WTI) inició la semana con una caída de 1.22 %, situándose alrededor de los 90 dólares por barril, luego del acuerdo alcanzado por los países del G7 para liberar parte de sus reservas estratégicas de crudo y diésel.
A las 9:00 de la mañana, hora de Nueva York, los contratos de futuros del WTI para entrega en noviembre retrocedían 1.22 dólares respecto al cierre anterior, reflejando una reacción del mercado ante las medidas anunciadas para aumentar la oferta energética.
El pasado viernes, los integrantes del G7 acordaron poner en circulación 100 millones de barriles de petróleo y diésel procedentes de sus reservas de emergencia. También se comprometieron a evitar restricciones a las exportaciones de energía, en medio de las presiones internacionales para contener los elevados precios de los combustibles.
El comportamiento del mercado también está condicionado por las conversaciones indirectas entre Estados Unidos e Irán. Teherán informó que continúa evaluando una propuesta presentada por Washington a través de Catar y que ya comunicó observaciones preliminares a los mediadores.
En paralelo, el sector energético iraní atraviesa cambios internos. El ministro de Petróleo de Irán, Mohsen Paknejad, presentó su renuncia y Hamid Bovard fue designado de manera interina para ocupar el cargo, según informó la agencia estatal IRNA.
Otro elemento que influye en las cotizaciones es la decisión de la alianza OPEP+, encabezada por Arabia Saudí y Rusia, de mantener sin variaciones su nivel de producción para noviembre, por segundo mes consecutivo.
Los mercados continúan atentos a la evolución de las tensiones geopolíticas, a las negociaciones con Irán y al impacto que tendrá la liberación de reservas del G7 sobre la oferta global y los precios de los combustibles.


