SANTO DOMINGO.– El flujo de pasajeros entre Boston, Massachusetts, y República Dominicana mantiene una tendencia ascendente y podría cerrar 2026 con aproximadamente 792,319 viajeros, de acuerdo con una proyección basada en las estadísticas de la Junta de Aviación Civil (JAC).
Entre enero y el 30 de agosto de este año se movilizaron 523,883 pasajeros entre ambos mercados. De mantenerse el ritmo registrado durante ese período, el tráfico crecería alrededor de 23.6 % frente a los 641,262 viajeros contabilizados durante todo 2025, lo que supondría unos 151,000 pasajeros adicionales.
La evolución de los últimos años muestra un crecimiento sostenido. En 2022 se registraron 385,774 pasajeros; en 2023 la cifra aumentó a 516,142; en 2024 alcanzó 550,876 y en 2025 ascendió a 641,262. Si se cumple la estimación para este año, el mercado habría crecido aproximadamente 105.4 % respecto a 2022.
JetBlue continúa encabezando el movimiento entre Boston y República Dominicana. La aerolínea transportó 585,980 pasajeros durante 2025 y ya acumulaba 441,097 hasta el 30 de agosto de 2026. Al mantener ese comportamiento, podría concluir el año con alrededor de 667,000 viajeros en este mercado.
La expansión de la conectividad de JetBlue incluye operaciones desde Boston hacia Santo Domingo, Puerto Plata y Punta Cana, contribuyendo al aumento de la oferta disponible para viajeros entre Massachusetts y territorio dominicano.
Arajet también ha ganado participación. La aerolínea dominicana movilizó 5,479 pasajeros en este mercado durante 2025, mientras entre enero y agosto de 2026 alcanzó 27,554, cifra que podría acercarse a los 41,700 viajeros al cierre del año si mantiene el ritmo observado.
Actualmente, tanto JetBlue como Arajet ofrecen conexiones directas entre Boston y Santo Domingo, ampliando las alternativas disponibles para los pasajeros.
Las estadísticas utilizadas proceden de la base de datos de movimiento de pasajeros publicada por la JAC, cuyo conjunto oficial incluye información correspondiente al período 2018-2026. La proyección para el cierre de este año es una extrapolación del comportamiento observado hasta agosto y, por tanto, podría variar dependiendo de la demanda durante los meses restantes.


