NUEVA YORK.– El portavoz del secretario general de las Naciones Unidas, Stéphane Dujarric, señaló que la mayor parte de los militares salvadoreños desplegados en Haití no pertenece a la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF, por sus siglas en inglés).
Dujarric explicó que el organismo conoce los reportes sobre la llegada de personal militar adicional de El Salvador, pero precisó que ese contingente queda fuera del alcance del mandato y de los mecanismos de información de la Oficina de Apoyo de las Naciones Unidas.
El vocero destacó que la transparencia y la rendición de cuentas resultan fundamentales para conservar el respaldo internacional y proteger a la población civil.
Sus declaraciones se produjeron después de que la ONU confirmara la recepción de una carta de Wilson Joseph, conocido como “Lanmò San Jou”, cabecilla de la banda haitiana 400 Mawozo.
Al referirse a esa comunicación, Naciones Unidas reiteró que todas las operaciones de seguridad en territorio haitiano deben ajustarse al derecho internacional, incluidas las normas sobre derechos humanos y el derecho internacional humanitario.
La organización indicó que esa obligación comprende tanto las actuaciones de la GSF como las intervenciones realizadas por las autoridades haitianas y sus aliados.
Según las informaciones suministradas, el despliegue salvadoreño supera los 2,000 efectivos e incluye vehículos blindados y apoyo de helicópteros. Medios locales también reportaron el establecimiento de una base en Tabarre, próxima a la embajada estadounidense.
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, ha explicado que la operación tiene como propósito rescatar a cuatro militares desaparecidos tras una emboscada en Croix-des-Bouquets.
El mandatario sostuvo que, durante la búsqueda, sus tropas están dando “una lección a las pandillas” y aseguró que cuentan con capacidad para enfrentar a esas estructuras armadas.
“Si acabamos con las pandillas de acá (El Salvador), podemos acabar con ellos. Es decisión de ellos (de los haitianos) si quieren que los acabemos o no”, expresó Bukele.

