Puerto Príncipe, Haití.- Wilson Joseph, cabecilla de la banda haitiana 400 Mawozo, acusó a sectores políticos de suministrar armas a jóvenes de los barrios para obstaculizar procesos electorales y favorecer intereses particulares. Sus señalamientos fueron formulados durante una entrevista en el programa Esto No Tiene Nombre, transmitida desde Puerto Príncipe.
Joseph, conocido como “Lanmò San Jou”, manifestó su disposición a conversar con los dirigentes a quienes responsabiliza de promover estas prácticas. Según la traducción ofrecida durante la entrevista, sostuvo que las agrupaciones armadas han sido utilizadas en las disputas entre adversarios políticos.
“Él quiere un diálogo como empezaron, cuando empezaron ellos, los políticos de allá en Haití, a entrar en los barrios, entregar armas a los jóvenes para que puedan hacer sabotaje en las elecciones del otro partido que está de enfrente”, explicó el intérprete, quien mantuvo su identidad en reserva.
El jefe de la organización también cuestionó la capacidad de las instituciones haitianas para enfrentar la violencia. Durante una de sus intervenciones llegó a autoproclamarse primer ministro, sin que esa afirmación le confiera autoridad oficial alguna.
Consultado sobre República Dominicana, aseguró que no mantiene conflictos con el país y que sus diferencias se concentran en los dirigentes haitianos. De acuerdo con el intérprete, Joseph no considera al territorio dominicano un adversario porque sus autoridades no ingresan a su entorno para imponer orden o perseguirlo.
Respecto a los cuatro militares salvadoreños desaparecidos el 18 de octubre, negó que su agrupación estuviera involucrada y atribuyó la responsabilidad a otro cabecilla. Esa declaración constituye su versión de los hechos y no permite establecer quiénes participaron en el ataque.
Los técnicos militares fueron atacados cuando se trasladaban en un vehículo blindado por el sector de Santo, en Croix-des-Bouquets, al norte de Puerto Príncipe. Joseph también rechazó mantener diferencias personales con el presidente salvadoreño, Nayib Bukele, o con El Salvador.
Aunque reiteró su interés en negociar, evitó precisar las exigencias que presentaría. El traductor explicó que daría a conocer sus planteamientos cuando se aceptara una mesa de conversaciones o una comisión encargada de facilitar el acercamiento.
La entrevista tuvo lugar después de divulgarse una carta atribuida a Joseph y dirigida al secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, mediante la cual solicita mediación internacional para impulsar un proceso de paz.
El ofrecimiento ocurre en medio de los señalamientos contra 400 Mawozo por secuestros, ataques armados y otras actividades criminales. Una eventual negociación requeriría esclarecer sus condiciones y las garantías de protección para la población civil.
Haití enfrenta una prolongada crisis política y de seguridad, agravada tras el asesinato del presidente Jovenel Moïse, el 7 de julio de 2021. La expansión de los grupos armados ha estado acompañada de ataques, secuestros y desplazamientos de familias.
Joseph insistió en que las diferencias deben resolverse entre los actores haitianos. “El problema de Haití es para Haití”, sostuvo al reiterar su llamado al diálogo con los sectores políticos que cuestiona.

