WASHINGTON.– El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y la primera dama, Melania Trump, participaron este jueves en la tradicional entrega de dulces por Halloween en la Casa Blanca, donde recibieron a niños disfrazados y sus familias en un ambiente decorado con calabazas y motivos otoñales.
El mandatario se incorporó a la actividad después de regresar de un mitin de campaña en Carolina del Sur, celebrado de cara a las elecciones de medio mandato. Junto a su esposa, distribuyó golosinas en una de las entradas que comunica con el Jardín Sur de la residencia presidencial.
La celebración estaba prevista para recibir a unas 6,000 personas, entre funcionarios, militares, ciudadanos y sus familiares. Entre los asistentes figuraron Pete Hegseth, Jamieson Greer y Stephen Miller.
Se trata de la segunda ocasión del actual mandato de Trump en que la pareja presidencial organiza el tradicional “truco o trato”, como antesala de Halloween, festividad que se celebra cada 31 de octubre.
Melania acudió con una gabardina marrón de Noor Hammour y zapatos de tacón de Manolo Blahnik. Durante la jornada, ambos repartieron chocolates y posaron para fotografías con los invitados.
Los disfraces incluyeron magos, dinosaurios y policías, además de representaciones de los expresidentes George Washington y Abraham Lincoln. En uno de los encuentros, Trump firmó lo que parecía ser una reproducción de la Declaración de Independencia que llevaba un asistente.
Una calabaza gigante, proporcionada por el Departamento de Agricultura, se convirtió en uno de los principales atractivos y en escenario para las fotografías de las familias. Los visitantes también recibieron pequeñas calabazas y manzanas como recuerdo.
La ambientación combinó tonos rojizos y anaranjados e incorporó una gran representación de la “Luna de la Cosecha”. En distintos puntos del césped se instalaron puestos con libros para colorear, juguetes y kits de experimentos científicos.
La agrupación Strolling Strings, de la Fuerza Aérea, acompañó la actividad con música alusiva a Halloween y temas clásicos. Algunas melodías animaron al presidente a bailar brevemente frente a los asistentes.
La jornada también incluyó un sobrevuelo del Air Force One, cuyo paso cerca de la Casa Blanca sorprendió a los presentes y provocó aplausos.

