NUEVA YORK.– El depuesto presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, se declararon no culpables este jueves de los nuevos cargos de conspiración para cometer torturas presentados por la Fiscalía de Estados Unidos. La audiencia se celebró ante el juez federal Alvin Hellerstein, quien aplazó el inicio del juicio hasta el 14 de junio de 2027.
Durante la comparecencia, Maduro rechazó las imputaciones y sostuvo que eran falsas. El magistrado registró una declaración de no culpabilidad en su nombre, mientras Flores manifestó su inocencia y negó los cargos atribuidos por los fiscales.
La acusación actualizada, presentada el pasado 8 de octubre, amplía el proceso que ambos enfrentan por presuntos delitos relacionados con el narcotráfico y las armas. También incorpora a Flores al cargo de conspiración para cometer narcoterrorismo, anteriormente dirigido únicamente contra Maduro.
Según el documento de la Fiscalía, el exmandatario habría dirigido un sistema de represión mediante el cual funcionarios venezolanos presuntamente torturaban a opositores políticos, militares y otras personas consideradas amenazas para su permanencia en el poder.
Los fiscales atribuyen a Flores participación en el desarrollo de ese supuesto sistema y señalan que habría ordenado abusos contra determinadas personas. Las imputaciones se refieren a su presunta intervención en la dirección y coordinación de los hechos, no a que ambos ejecutaran personalmente los actos descritos.
Entre los métodos recogidos en la acusación figuran golpizas, asfixia, descargas eléctricas y maltrato psicológico. La Fiscalía sostiene que entre las presuntas víctimas se encuentran tres ciudadanos estadounidenses.
Uno de los episodios citados se remonta a 2014, cuando, según los fiscales, Maduro habría ordenado secuestrar a militares para obtener información sobre posibles disidentes. El expediente señala que pidió intensificar los interrogatorios y que Flores respaldó el plan durante una reunión.
Estos señalamientos forman parte de la acusación y deberán ser probados durante el proceso. Las declaraciones de no culpabilidad mantienen la controversia judicial sobre las responsabilidades que el Ministerio Público estadounidense atribuye a ambos.
Los cargos por narcotráfico contra Maduro fueron anunciados en marzo de 2020 e incluían conspiración para cometer narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína y delitos relacionados con armas. Una nueva acusación presentada en enero de 2026 añadió formalmente a Flores al proceso.
Maduro y su esposa fueron capturados el 3 de enero de 2026 durante una operación militar estadounidense en Caracas y trasladados a Nueva York. Ambos rechazaron los cargos relacionados con narcotráfico en su comparecencia del 5 de enero y permanecen detenidos en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn.
Las defensas cuestionan la legitimidad del proceso y han planteado argumentos de inmunidad vinculados a los antiguos cargos públicos de los acusados. Maduro gobernó Venezuela desde 2013 hasta su captura, durante un período marcado por tensiones con Washington.
La incorporación de las nuevas imputaciones modificó el calendario judicial. El juicio quedó fijado para el 14 de junio de 2027 y la próxima audiencia preparatoria está programada para el 17 de diciembre, según los reportes sobre la jornada.

