Villa González, Santiago.– Miembros de la comunidad educativa del municipio de Villa González, en la provincia Santiago, denunciaron que leche distribuida por el Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil (INABIE) estaría deteriorándose antes de la fecha de vencimiento indicada en su empaque, situación que ha generado preocupación entre padres, docentes y personal de los centros educativos.
Según los denunciantes, el producto, destinado a la alimentación de los estudiantes dentro del Programa de Alimentación Escolar, presenta signos de descomposición antes de la fecha establecida para su consumo, lo que ha despertado inquietud sobre la calidad e inocuidad de los alimentos que reciben los alumnos.
La situación ha provocado alarma en la comunidad educativa, debido a que la leche forma parte del desayuno y la merienda escolar que diariamente consumen miles de estudiantes en los centros educativos del municipio.
Padres y representantes de las escuelas manifestaron que es necesario determinar si el problema está relacionado con la calidad del producto, las condiciones de almacenamiento, el transporte o la cadena de distribución, con el fin de evitar cualquier riesgo para la salud de los estudiantes.
Ante esta situación, hicieron un llamado al Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil (INABIE) para que realice una investigación exhaustiva que permita establecer las causas del aparente deterioro anticipado del producto y adoptar las medidas correctivas correspondientes.
Los denunciantes también solicitaron que se inspeccionen las condiciones de conservación de los alimentos desde su salida de los centros de distribución hasta su entrega en las escuelas, garantizando que los productos lleguen en óptimas condiciones para el consumo.
La comunidad educativa reiteró que la alimentación escolar constituye un componente fundamental para el desarrollo y aprendizaje de los estudiantes, por lo que consideran indispensable asegurar la calidad, inocuidad y seguridad de todos los alimentos distribuidos en los centros educativos.
Mientras se espera una respuesta oficial de las autoridades, padres, docentes y comunitarios mantienen el llamado para que el caso sea investigado con rapidez y se garantice que los estudiantes reciban alimentos en buen estado y aptos para el consumo.

