CHINA ENDURECE REFORMAS PARA ESTABILIZAR SU MERCADO INMOBILIARIO Y RECUPERAR LA CONFIANZA DE LOS COMPRADORES
Pekín, China.– El Gobierno de China anunció este viernes un nuevo paquete de reformas para fortalecer el mercado inmobiliario, con el objetivo de recuperar la confianza de los compradores de viviendas y reducir los riesgos financieros que han afectado al sector durante los últimos años.
Las nuevas medidas establecen que las entidades financieras solo podrán otorgar hipotecas una vez que las viviendas estén terminadas, limitando el modelo de preventa que durante años permitió a las constructoras vender inmuebles antes de concluir las obras.
Las autoridades chinas consideran que este sistema contribuirá a evitar retrasos en la entrega de viviendas y brindará mayor seguridad a los compradores, luego de la crisis inmobiliaria que afectó a importantes desarrolladoras y dejó numerosos proyectos inconclusos.
Como parte de la reforma, el Banco Popular de China y la Administración Nacional de Regulación Financiera también anunciaron un mayor control sobre el financiamiento de los proyectos inmobiliarios mediante la supervisión de bancos responsables de monitorear el uso de los recursos destinados a la construcción.
Las nuevas disposiciones contemplan, además, la posibilidad de extender los plazos de las hipotecas hasta 40 años, una medida que busca reducir la carga financiera de los compradores y estimular la demanda de viviendas en un mercado que aún muestra señales de debilidad.
Analistas consideran que las reformas favorecerán a las empresas constructoras con mayor solidez financiera, mientras que las compañías con mayores dificultades económicas deberán reestructurarse o abandonar el mercado.
El anuncio se produce en un contexto de desaceleración económica. De acuerdo con estimaciones publicadas este viernes, la actividad manufacturera de China volvería a registrar una contracción durante agosto, reflejando la persistencia de desafíos como la baja demanda interna y la debilidad del sector inmobiliario.
Con estas iniciativas, el Gobierno chino busca estabilizar uno de los sectores más importantes de su economía, impulsar la confianza de inversionistas y compradores, y reducir los riesgos que la crisis inmobiliaria representa para el crecimiento económico del país.

