Santo Domingo.– Tras meses de incertidumbre, las autoridades dominicanas esclarecieron la muerte del empresario español Antonio Jiménez López, cuyo cuerpo fue hallado el 28 de septiembre de 2025 dentro de un vehículo en una zona aislada de la carretera de La Trujillita, en Damajagua, distrito municipal de Maizal, municipio Esperanza, provincia Valverde.
El empresario, de 59 años, presentaba un disparo en la cabeza y, según los primeros levantamientos, tenía entre 11 y 20 horas de fallecido al momento de ser encontrado. En el vehículo fueron hallados sus documentos personales, sin evidencias de traslado del cuerpo, lo que indicaba que el hecho ocurrió en el mismo lugar.
El occiso fue encontrado con el cinturón de seguridad puesto y con uno de sus pies presionando el pedal del freno, lo que reforzó la hipótesis de que el disparo se produjo mientras se encontraba dentro del vehículo.
Durante los primeros meses, la investigación se vio limitada por la ausencia de cámaras de seguridad en la zona y la falta del arma homicida. Sin embargo, las pesquisas de la Policía Nacional y la Dirección Central de Investigaciones Criminales (DICRIM) permitieron reconstruir los hechos mediante análisis de videos cercanos, entrevistas y evidencias técnicas.
De acuerdo con el vocero de la Policía Nacional, Diego Pesqueira, el crimen fue resultado de un plan premeditado que habría iniciado un año antes, cuando la esposa del empresario realizó un primer pago de 200 mil pesos para ejecutar el asesinato.
Las autoridades identificaron como principal implicada a Patria Eridania Gómez Jiménez, quien junto a Leonardo Cruz y Ángel Simeón Ramírez Tavares, presuntamente coordinó el crimen. Estos habrían contratado a Julio César López Michel, señalado como el autor material del disparo.
Según la investigación, el plan no se concretó inicialmente debido a que la víctima regresó a España, pero fue reactivado un año después tras su retorno al país. El día del hecho, se habría organizado un encuentro entre personas cercanas, momento en el cual ocurrió el homicidio dentro del vehículo.
Tras varios meses de trabajo, las autoridades lograron recuperar el arma homicida y establecer que el crimen habría tenido un costo total de 400 mil pesos.
Como resultado, seis personas fueron arrestadas y enfrentan cargos por asociación de malhechores y homicidio. El caso se encuentra ahora en fase judicial bajo la coordinación del Ministerio Público.
Cinco meses después del hallazgo del cuerpo, el caso pasó de ser un enigma a la confirmación de un crimen planificado desde el entorno más cercano de la víctima, según las autoridades.

