MOMBASA, KENIA.– Un tribunal de Mombasa condenó este viernes 6 de noviembre a 200 años de prisión al predicador Paul Mackenzie por el asesinato de 190 niños y un adulto en el caso de Shakahola. El tribunal determinó que 183 víctimas murieron por inanición y que las otras ocho fueron asesinadas de forma directa.
La jueza Diana Kavedza Mochache impuso 100 años de prisión por los homicidios por inanición y otros 100 por los ocho asesinatos directos. El tribunal también dictó penas de cárcel contra otros 28 acusados, declarados culpables en octubre junto a Mackenzie. La defensa del predicador anunció que recurrirá la sentencia.
La Fiscalía había solicitado la pena de muerte para Mackenzie y cadena perpetua para sus colaboradores. La magistrada descartó la pena capital al considerar que, dadas las creencias del grupo, los condenados podrían interpretarla como una forma de martirio. Kenia mantiene la pena de muerte en su legislación, aunque no ha realizado ejecuciones desde 1987.
El caso salió a la luz en abril de 2023, cuando una organización de derechos humanos alertó a las autoridades y varios seguidores fueron rescatados. La investigación condujo a un terreno en el bosque de Shakahola, cerca de Malindi, donde Mackenzie ordenaba a sus seguidores dejar de comer con la promesa de encontrarse con Jesús.
Las autoridades exhumaron más de 400 cuerpos de fosas poco profundas. La condena de este viernes corresponde a 191 muertes; el número de cuerpos recuperados refleja el alcance más amplio de la investigación. Muchas víctimas siguen sin ser identificadas.
Francis Wanje, un maestro que perdió a dos nietos, dijo a la AFP que esperaba una condena a muerte y cuestionó que las autoridades no intervinieran antes para evitar la tragedia.

