El presidente de Donald Trump calificó como una “caza de brujas” el manejo actual del caso del fallecido financista Jeffrey Epstein, al criticar que el Departamento de Justicia de Estados Unidos destine tiempo y recursos a la revisión de documentos vinculados al expediente.
A través de un mensaje publicado en su red social Truth Social, Trump aseguró que la aparición de más de un millón de archivos relacionados con Epstein responde, según él, a una maniobra política impulsada por sectores demócratas. En ese contexto, instó a las autoridades a priorizar otros temas de interés nacional y sostuvo que los vínculos con Epstein se concentraron mayormente en figuras del Partido Demócrata.
El mandatario también pidió que se hagan públicos todos los nombres incluidos en los documentos, argumentando que la divulgación completa permitiría esclarecer responsabilidades y cerrar definitivamente el tema. “Publiquen todo y permitan que el país siga adelante”, expresó en su mensaje.
Esta semana, el Departamento de Justicia informó que recibió del FBI y de una fiscalía del estado de Nueva York un volumen cercano al millón de nuevos documentos presuntamente relacionados con Epstein, los cuales se encuentran en proceso de revisión antes de su publicación.
La divulgación de estos archivos responde a una ley aprobada por el Congreso en noviembre, que obligaba al Ejecutivo a hacer pública toda la documentación no clasificada del caso antes del 19 de diciembre. No obstante, la publicación parcial realizada hasta el momento generó críticas tanto de legisladores de la oposición como de víctimas, quienes exigen mayor transparencia.
En entregas recientes de documentos se menciona reiteradamente el nombre de Donald Trump, incluyendo referencias a supuestos viajes en el avión privado de Epstein. Sin embargo, hasta ahora no se han presentado pruebas que vinculen al presidente con los delitos sexuales por los que el financista fue procesado antes de su muerte en prisión en 2019.
Entre los archivos divulgados previamente también figuran imágenes del expresidente Bill Clinton junto a Epstein, lo que ha reavivado el debate político y mediático en torno al alcance real de las relaciones del magnate con figuras de alto perfil.

