WASHINGTON.– El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que espera una reanudación de las negociaciones con Irán durante esta semana, a pesar de haber rechazado una propuesta presentada por Teherán para establecer una tregua temporal y avanzar hacia la reapertura del estrecho de Ormuz.
La iniciativa iraní contemplaba un alto el fuego de siete días y, si se cumplían determinadas condiciones, la reapertura de esa estratégica ruta marítima, además del retorno a conversaciones dirigidas a buscar un acuerdo más amplio. Irán presentó el plan a través de mediadores regionales.
Trump confirmó que no aceptó la propuesta en los términos planteados por Teherán. En declaraciones a Axios, aseguró que Irán busca alcanzar un entendimiento, pero sostuvo que la oferta presentada no responde a las condiciones que Washington pretende negociar actualmente.
De acuerdo con Axios, los contactos indirectos entre representantes estadounidenses e iraníes podrían retomarse tan pronto como este lunes, con Qatar y otros países de la región desempeñando funciones de mediación. Las diferencias continúan centradas, entre otros asuntos, en el estrecho de Ormuz, las sanciones estadounidenses y el programa nuclear iraní.
El canciller iraní, Abás Araqchi, ha señalado que Teherán mantiene abierta la posibilidad de una salida diplomática, aunque condiciona la normalización del tránsito por Ormuz a cambios en la presión militar estadounidense y al levantamiento del bloqueo sobre puertos iraníes.
El estrecho de Ormuz continúa siendo uno de los principales puntos de tensión debido a su importancia para el comercio energético internacional. La incertidumbre sobre el conflicto y la navegación por esa vía ha tenido repercusiones en los mercados petroleros globales.
Trump tampoco descartó nuevas acciones militares si las conversaciones fracasan. En julio ya había advertido que Estados Unidos podría retomar operaciones de mayor intensidad si la vía diplomática no producía resultados.
Por ahora, las gestiones diplomáticas continúan en medio de profundas diferencias entre Washington y Teherán, mientras los mediadores buscan acercar posiciones y reducir las tensiones regionales.


