Santo Domingo.- El debate sobre la transformación del sistema educativo dominicano ha retomado fuerza tras la emisión del decreto 309-26 por parte del presidente Luis Abinader, mediante el cual se crea la Comisión Ejecutiva para la Transformación Educativa, encargada de diseñar un nuevo modelo académico alineado con la ciencia, la tecnología y la innovación.
La iniciativa contempla la elaboración de un anteproyecto de ley de educación integral, en un contexto donde expertos coinciden en la necesidad de redefinir el rol de los docentes y fortalecer la calidad educativa ante los cambios tecnológicos y el acceso masivo a la información por parte de los estudiantes.
En ese sentido, el análisis destaca la importancia de la acreditación como garantía de calidad, abarcando dimensiones clave como la gestión institucional, la formación académica, la investigación y la infraestructura educativa, así como la vinculación con el mercado laboral y el entorno social.
Asimismo, se plantea la necesidad de actualizar los programas académicos para responder a las exigencias del siglo XXI, especialmente en un escenario dominado por el crecimiento de las industrias tecnológicas y la economía del conocimiento.
El proceso de transformación educativa representa una oportunidad para replantear el sistema dominicano y adaptarlo a los desafíos globales, en busca de una formación más integral, competitiva y alineada con las demandas del futuro.

