Santo Domingo.- El asueto de la Semana Santa representa descanso para gran parte de los trabajadores públicos y privados, pero también implica un incremento significativo de la carga laboral para sectores encargados de la seguridad, la movilidad y la atención de emergencias en todo el país.
Mientras miles de ciudadanos se desplazan hacia el interior o disfrutan de días de descanso, organismos de protección civil, instituciones de seguridad y servicios esenciales permanecen activos para garantizar el orden y salvaguardar vidas.
Entre estas entidades se destaca el Centro de Operaciones de Emergencias (COE), que activó su operativo “Conciencia por la Vida: Semana Santa 2026” con la participación de 51,232 colaboradores y voluntarios, incluyendo brigadistas, médicos, paramédicos, militares y especialistas en búsqueda y rescate distribuidos a nivel nacional.
Asimismo, el Ministerio de Interior y Policía puso en marcha el operativo “Proteger y Servir Semana Santa 2026”, con el despliegue de 25,000 agentes policiales y 10,000 miembros de las Fuerzas Armadas, reforzando la seguridad en playas, ríos, carreteras, balnearios y centros turísticos.
A estas labores se suman la Defensa Civil, con más de 2,500 voluntarios, así como el personal médico y de enfermería de la red pública de salud, quienes se mantienen en servicio para atender cualquier eventualidad. También participan activamente empleados de Obras Públicas, estaciones de peajes, aeropuertos y periodistas encargados de informar a la ciudadanía.
En el ámbito del transporte, la Operadora Metropolitana de Servicios de Autobuses (OMSA) implementó horarios especiales para garantizar la movilidad de quienes permanecen en la ciudad, mientras que conductores del transporte interurbano enfrentan jornadas extendidas debido al aumento de pasajeros.
Por otro lado, sectores como el turismo y el comercio experimentan un incremento en la demanda. Hoteles, resorts, villas y alojamientos vacacionales operan a plena capacidad, al igual que negocios ubicados en playas y balnearios.
La Iglesia Católica también mantiene una intensa agenda de actividades religiosas, incluyendo eucaristías, procesiones y actos conmemorativos de la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo.
El funcionamiento coordinado de todas estas instituciones y sectores resulta clave para prevenir incidentes y garantizar que el asueto transcurra de manera segura, permitiendo a la población disfrutar de la Semana Santa con el menor número de contratiempos.

