Periodista de Al Jazeera Anas al Sharif muere en bombardeo israelí; deja carta póstuma a su familia
“Si estas palabras mías les llegan, sepan que Israel ha logrado matarme y silenciar mi voz”, así comienza la carta que el periodista palestino Anas al Sharif, de la cadena catarí Al Jazeera, escribió el 4 de mayo pasado ante el temor de morir en un ataque.
Poco antes de la medianoche, un bombardeo israelí de precisión impactó la tienda de campaña donde Al Sharif y otros comunicadores trabajaban cerca del hospital Al Shifa, en la Ciudad de Gaza. El ataque mató al reportero, de 28 años, junto a otros tres periodistas: Mohammed Qreiquea (también de Al Jazeera), los fotógrafos Ibrahim Zaher y Mohamed Aliwa, y su conductor Mohammed Nofal, identificado además como asistente de fotografía.
En su mensaje póstumo, Al Sharif relató haber “vivido el dolor en todos sus detalles” y prometió que siempre transmitió la verdad “sin falsificaciones ni distorsiones”. También pidió a quienes lo lean que cuiden de sus hijos pequeños, Sham y Salah: “Los días no me permitieron verlos crecer como soñaba”.
El Ejército israelí afirmó que Al Sharif tenía vínculos con el grupo islamista Hamás, mostrando dos documentos cuya autenticidad no ha sido verificada.
Con estas muertes, el Gobierno gazatí eleva a 237 el número de informadores —entre periodistas, creadores de contenido e ‘influencers’— fallecidos desde el inicio de la ofensiva israelí.
La carta del reportero concluye con un ruego: “No olviden a Gaza… y no me olviden en sus oraciones sinceras por el perdón y la aceptación”.
Desde hace casi dos años, Israel mantiene el veto a la entrada de prensa extranjera a la Franja de Gaza, lo que ha obligado a los periodistas locales a documentar en solitario el desarrollo del conflicto.

