BUENOS AIRES.– El cantautor Piero Antonio Franco De Benedictis, conocido artísticamente como Piero, falleció este miércoles 7 de octubre de 2026 a los 81 años en Buenos Aires, dejando más de cinco décadas de trayectoria y una obra estrechamente vinculada con la música popular, la paz y las causas sociales de América Latina. La noticia fue confirmada a través de sus redes sociales oficiales.
El artista se encontraba internado desde días atrás en el Hospital Italiano de Buenos Aires, según reportaron medios argentinos. Sus familiares y allegados lo despidieron recordando la huella dejada por su voz, sus canciones y su mensaje de paz.
Piero nació el 19 de abril de 1945 en Gallipoli, Italia, y llegó a Argentina siendo niño junto a su familia. Con el paso de los años se convirtió en una de las figuras identificadas con la canción social latinoamericana y desarrolló también una estrecha relación personal y artística con Colombia, país cuya ciudadanía obtuvo.
Su nombre alcanzó proyección internacional con “Mi viejo”, una de las composiciones más conocidas de su repertorio y una canción que trascendió generaciones en América Latina. A ese éxito se sumaron obras como “Para el pueblo lo que es del pueblo”, “Pedro Nadie” y “Soy pan, soy paz, soy más”.
Durante la década de 1970, su producción artística incorporó con mayor fuerza temas relacionados con la desigualdad, los conflictos sociales y la realidad política de la región. Tras el golpe de Estado de 1976 en Argentina, Piero se exilió y continuó desarrollando su carrera fuera del país.
Colombia se convirtió posteriormente en otro de los escenarios fundamentales de su vida. Allí participó en iniciativas vinculadas con la construcción de paz, los derechos humanos, la protección de la niñez y proyectos comunitarios.
Su trayectoria fue reconocida en 2016 por la Academia Latina de la Grabación, que le otorgó el Premio a la Excelencia Musical por sus aportes artísticos a la música latina.
Más allá de la denominada “canción protesta”, Piero prefería definir parte de su obra como “música propuesta”, una forma de destacar que sus composiciones no solo buscaban denunciar problemas sociales, sino también transmitir mensajes de esperanza, convivencia y transformación.
Con su fallecimiento desaparece una de las voces más reconocibles de la canción popular latinoamericana de las últimas décadas, mientras su legado permanece en un repertorio que acompañó a distintas generaciones en Argentina, Colombia y otros países de la región.

