La comunicadora Mariel Guerrero vuelve a colocarse en el centro del debate mediático tras viralizarse fragmentos de una transmisión en vivo donde retoma, con un tono visiblemente emocional, el conflicto que la vinculó a Laura Bonnelly y a su expareja Juan Carlos Simó.
Durante el en vivo, seguidores le cuestionaron directamente si había logrado perdonar a Bonnelly. La respuesta de Guerrero fue directa y sin filtros:
“He tenido que orar por quien destruyó mi casa”.
Sus palabras provocaron una inmediata reacción en redes sociales, donde cientos de usuarios reactivaron una controversia que muchos consideraban superada. A diferencia de posturas pasadas más conciliadoras, esta vez Mariel dejó claro que el proceso de sanación aún no ha concluido.
“Todavía no tengo perdón en mi corazón”, confesó, agregando que su fe ha sido su principal sostén emocional frente a lo que definió como una de las experiencias más dolorosas de su vida.
En otro momento del en vivo, la comunicadora también expresó sentirse profundamente afectada espiritualmente, señalando que ha tenido que orar incluso por personas que, según sus palabras, “le han hecho un hoyo al alma”.
Una herida que sigue abierta
Estas declaraciones confirman que el escándalo que involucró a Juan Carlos Simó y Laura Bonnelly sigue teniendo repercusiones emocionales en Mariel Guerrero, pese a que en el pasado aseguró haber perdonado a su expareja por el bienestar de su hija.
La polémica se remonta a febrero de 2025, cuando circularon imágenes de Simó y Bonnelly en una aparente escena romántica, generando un terremoto mediático que culminó con la cancelación del compromiso matrimonial entre Mariel y el instructor de fitness.
Aunque Simó ofreció disculpas públicas y asumió responsabilidad por lo ocurrido, las recientes declaraciones de Guerrero evidencian que el impacto personal del episodio sigue latente, manteniendo viva una historia que continúa dando de qué hablar en la farándula dominicana.

