El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, explicó las razones por las cuales la reciente operación ejecutada en Venezuela no fue notificada previamente al Congreso, señalando que la sensibilidad del operativo hacía inviable cualquier anuncio anticipado.
De acuerdo con Rubio, la misión dependía de una serie de condiciones específicas que debían mantenerse de forma constante y que fueron evaluadas durante varios días antes de su ejecución. Revelar información con antelación, afirmó, habría puesto en riesgo tanto el desarrollo de la acción como la seguridad del personal involucrado.
El jefe de la diplomacia estadounidense aclaró que no se trató de una operación militar convencional, sino de una acción vinculada a la aplicación de la ley. En ese contexto, indicó que el objetivo principal fue el arresto de dos fugitivos de la justicia estadounidense que ya habían sido formalmente acusados.
Rubio también confirmó que el entonces Departamento de Guerra brindó apoyo logístico al Departamento de Justicia como parte del operativo. Aunque reconoció que la acción tiene implicaciones políticas de mayor alcance, insistió en que el manejo reservado de la información fue un elemento clave para garantizar el éxito de la misión.
Finalmente, el secretario de Estado subrayó que las decisiones adoptadas respondieron a criterios de seguridad nacional y al cumplimiento de responsabilidades legales, en un escenario que, por su complejidad, exigía un alto nivel de confidencialidad.

