Damasco, Siria. – El presidente de Francia, Emmanuel Macron, realizó este lunes una histórica visita oficial a Siria, convirtiéndose en el primer jefe de Estado de la Unión Europea en viajar al país desde la caída del régimen de Bachar al Asad, ocurrida en diciembre de 2024.
A su llegada al Aeropuerto Internacional de Damasco, el mandatario francés fue recibido por el ministro sirio de Asuntos Exteriores, Asaad al Shibani, en una ceremonia oficial que marca el inicio de una nueva etapa en las relaciones entre Siria y varios países occidentales.
Como parte de su agenda, Macron sostendrá un encuentro con el presidente sirio, Ahmed al Sharaa, quien asumió el poder tras liderar la ofensiva rebelde que puso fin a más de dos décadas de gobierno de Bachar al Asad.
La visita representa uno de los movimientos diplomáticos más significativos desde el cambio de gobierno en Siria y evidencia el interés de Francia y otras naciones europeas por restablecer el diálogo con las nuevas autoridades sirias, en un contexto marcado por los esfuerzos de reconstrucción nacional y estabilización política.
El Gobierno encabezado por Ahmed al Sharaa ha impulsado en los últimos meses una estrategia de acercamiento con países de Europa y Oriente Medio, buscando recuperar el respaldo de la comunidad internacional, atraer inversiones y facilitar la reconstrucción de un país devastado por más de trece años de guerra civil.
Aunque Ahmed al Sharaa fue identificado en el pasado como comandante de una organización vinculada a Al Qaeda, su administración ha promovido una agenda orientada al reconocimiento internacional y al restablecimiento de relaciones diplomáticas con gobiernos que durante años mantuvieron distancia con el régimen anterior.
Analistas consideran que la visita del presidente francés podría abrir el camino para una mayor cooperación entre Siria y la Unión Europea en áreas como la asistencia humanitaria, la recuperación de infraestructura, el desarrollo económico y la estabilidad regional.
El viaje de Emmanuel Macron se produce en un momento clave para Siria, que enfrenta el reto de reconstruir ciudades destruidas por el conflicto, reactivar su economía, facilitar el retorno de millones de desplazados y consolidar un nuevo proceso político tras más de una década de enfrentamientos armados.
La comunidad internacional sigue observando de cerca la evolución del nuevo Gobierno sirio y las condiciones bajo las cuales podrían normalizarse plenamente las relaciones diplomáticas con las principales potencias occidentales.

