Santo Domingo.- El exdirector del Buró Federal de Investigaciones, James Comey, se entregó a las autoridades y compareció ante un tribunal en Estados Unidos, tras ser acusado de emitir una supuesta amenaza contra el presidente Donald Trump.
La acusación se originó a partir de una publicación en redes sociales en la que Comey mostró una imagen de conchas marinas formando los números “86 47”, interpretación que fue señalada por sectores políticos como un posible mensaje dirigido contra el mandatario.
De acuerdo con documentos judiciales, el exfuncionario enfrenta cargos relacionados con la emisión de amenazas y su difusión a través de medios interestatales, lo que ha generado un amplio debate en el ámbito político y legal.
Tras la controversia, Comey eliminó la publicación y aseguró que no tuvo intención de incitar a la violencia, afirmando que desconocía cualquier connotación que pudiera interpretarse como un llamado agresivo.
En declaraciones recientes, reiteró su inocencia y expresó confianza en el sistema judicial estadounidense, mientras avanza el proceso en su contra.
Expertos legales han señalado que el caso podría enfrentar desafíos debido a los estándares establecidos por la Primera Enmienda de la Constitución de Estados Unidos, que protege la libertad de expresión y exige criterios estrictos para considerar una manifestación como amenaza real.
El incidente reaviva tensiones políticas entre Comey y Trump, que se remontan a 2017, cuando el entonces presidente destituyó al exdirector del FBI en medio de controversias institucionales.

