SANTO DOMINGO.– La Fuerza del Pueblo (FP) expresó preocupación por las 14,688 muertes de niños menores de un año registradas en República Dominicana durante los últimos seis años y demandó respuestas urgentes ante seis áreas que considera críticas dentro del sistema nacional de salud.
El señalamiento fue realizado por Ramón Alvarado, titular de la Secretaría de Salud de la organización opositora, durante una rueda de prensa celebrada en la Casa del Pueblo Johnny Ventura.
Según las cifras presentadas por Alvarado, el 78 % de los fallecimientos infantiles ocurrió durante los primeros 28 días de vida, período considerado determinante para la supervivencia y el desarrollo de los recién nacidos.
El médico indicó que únicamente durante 2023 fallecieron 3,012 menores de un año, entre ellos 2,346 recién nacidos. A su juicio, estos datos requieren una intervención inmediata y políticas más efectivas de atención materno-infantil.
También mencionó la situación denunciada en la Maternidad Nuestra Señora de la Altagracia, donde, según afirmó, 30 niños murieron durante julio y agosto antes de cumplir su primer mes de vida. El caso motivó una visita de legisladores al centro asistencial.
Como segundo punto, Alvarado cuestionó las condiciones en las que operan varios hospitales públicos, particularmente en las áreas de emergencia, donde aseguró que existen limitaciones de espacio, escasez de camillas y dificultades para responder a la demanda de pacientes.
El dirigente político sostuvo que algunos familiares deben llevar abanicos, sábanas y productos de limpieza, además de comprar medicamentos, insumos y materiales necesarios para la atención de sus parientes.
Agregó que determinados pacientes también se ven obligados a realizar pruebas de laboratorio y estudios de imágenes en establecimientos privados, debido a las limitaciones que, según denunció, enfrentan algunos centros públicos.
Al abordar el Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 9-1-1, el exdirector del Servicio Nacional de Salud señaló supuestas deficiencias en los tiempos de respuesta y la disponibilidad de ambulancias.
Asimismo, advirtió sobre inconvenientes en el mantenimiento preventivo de las unidades y una elevada rotación entre médicos, personal de enfermería, técnicos y trabajadores del transporte sanitario.
El cuarto punto presentado estuvo relacionado con el Programa de Medicamentos de Alto Costo. Alvarado afirmó que existen dificultades en los procesos de compra y distribución que podrían estar provocando desabastecimiento y retrasos en la entrega de tratamientos.
Alertó que cualquier interrupción afecta directamente a pacientes con enfermedades complejas que dependen de esos medicamentos para preservar su salud y mantener la continuidad de sus tratamientos.
La Fuerza del Pueblo también cuestionó el funcionamiento del Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica. De acuerdo con Alvarado, sus alegadas debilidades dificultan detectar a tiempo amenazas sanitarias y diseñar políticas de prevención basadas en información actualizada.
Como sexto punto, el dirigente se refirió a la situación del Seguro Nacional de Salud (SeNaSa) y consideró necesario establecer el alcance de las irregularidades señaladas, cuantificar los daños y determinar su posible impacto sobre los afiliados.
Alvarado afirmó que la mortalidad infantil, las condiciones hospitalarias, las dificultades del 9-1-1, el abastecimiento de medicamentos de alto costo, la vigilancia epidemiológica y el caso SeNaSa representan desafíos que no deben ser analizados de manera aislada.
La organización opositora solicitó a las autoridades presentar respuestas concretas, fortalecer la planificación y supervisión del sistema, y garantizar servicios oportunos y de calidad para toda la población dominicana.


