El Gobierno de Filipinas ordenó este jueves evacuaciones preventivas y el cierre de oficinas gubernamentales y escuelas en Manila y varias provincias ante el avance de la tormenta tropical severa Bualoi, que podría convertirse en tifón antes de tocar tierra el viernes en la región norte del archipiélago.
La decisión llega apenas días después de que el supertifón Ragasa dejara al menos diez muertos y miles de evacuados en el país.
Evacuaciones en zonas de riesgo
El gobernador de Camarines Sur, Luis Raymund Villafuerte Jr., dispuso el desalojo inmediato de comunidades ubicadas en áreas propensas a inundaciones, mientras que el palacio presidencial decretó la suspensión de labores en escuelas y oficinas gubernamentales en Manila y otras localidades bajo la trayectoria de Bualoi.
La agencia meteorológica filipina (PAGASA) informó que el ciclón, conocido localmente como Opong, presenta ráfagas de viento de hasta 135 km/h y se ubica a 225 kilómetros al este del país. Se prevé que toque tierra la mañana del viernes en la región de Bicol antes de avanzar hacia la capital y posteriormente dirigirse al sur de China.
Alerta y antecedentes recientes
PAGASA colocó a partes de la isla norteña de Luzón y la región central de Visayas en el nivel tres de alerta (de cinco posibles), al advertir que Bualoi podría intensificarse a tifón en las próximas horas.
La llegada del nuevo fenómeno ocurre en medio de la indignación pública por denuncias de corrupción en proyectos millonarios de control de inundaciones, algunos de los cuales fueron reportados como concluidos pero resultaron inexistentes o de baja calidad.
Cada año, Filipinas enfrenta alrededor de 20 tormentas y tifones durante la temporada de lluvias, que se extiende de junio a noviembre, debido a las cálidas aguas del océano Pacífico que propician la formación de ciclones.

