La región Norte del país se encuentra conmocionada tras confirmarse el hallazgo de medicamentos oncológicos de alto costo vencidos en los almacenes del Hospital Oncológico de Santiago, un hecho que ha provocado reacciones a favor y en contra, así como llamados urgentes a la rendición de cuentas.
Pacientes con cáncer y familiares expresaron indignación ante la revelación, al considerar que tratamientos que pudieron representar una oportunidad de vida —incluyendo fármacos de inmunoterapia y quimioterapia— caducaron sin ser utilizados, pese a la alta demanda y a las dificultades de acceso al Programa de Medicamentos de Alto Costo en el sistema público.
De acuerdo con informaciones obtenidas, la falta de control y de reportes oportunos del inventario habría permitido que el tiempo superara a la gestión sanitaria, dejando tratamientos valorados en cientos de miles de pesos por unidad fuera de uso clínico. Legalmente, estos medicamentos no pueden ser administrados y deben ser incinerados conforme a los protocolos, lo que agrava el impacto del hecho.
Fuentes internas indicaron que no se realizó un seguimiento adecuado del inventario; mientras tanto, la dirección del centro y el Ministerio de Salud Pública (MSPAS) han señalado la apertura de procesos de verificación para determinar responsabilidades. Hasta el momento, no se ha precisado el volumen total afectado ni el periodo exacto de vencimiento.
El episodio ha generado cuestionamientos sobre la eficiencia de la cadena logística y la gobernanza hospitalaria, al tiempo que organizaciones civiles y pacientes subrayan que, por cada ampolla vencida, existe una familia que recurrió a préstamos, rifas o ventas de bienes para costear tratamientos en el sector privado, desconociendo que alternativas permanecían almacenadas.
Las autoridades anunciaron una investigación exhaustiva, sin embargo, pacientes de la región Norte demandan auditorías inmediatas en los hospitales oncológicos del país, con el objetivo de prevenir que situaciones similares se repitan y de restablecer la confianza en el sistema público de salud.
La lucha contra el cáncer es una carrera contra el reloj. En Santiago, este episodio reaviva el debate sobre responsabilidad administrativa, control de inventarios y derecho a la salud, y deja en el centro de la discusión la necesidad de reformas operativas que garanticen que los tratamientos lleguen a tiempo a quienes los necesitan.

