La cena de Nochebuena continúa siendo uno de los rituales más importantes de la Navidad en la República Dominicana. Más allá de los regalos, este encuentro familiar reúne a parientes, amigos y vecinos alrededor de una mesa cargada de sabores que representan historia, identidad y tradición.
La chef y experta culinaria Marlene Rojas explicó que el banquete navideño dominicano puede dividirse en dos grandes categorías: una cena básica, presente en la mayoría de los hogares, y una cena ampliada o “ultra”, que incorpora platos adicionales según el gusto y el poder adquisitivo de cada familia.
La cena básica: lo imprescindible en la mesa
Independientemente del nivel económico, la mayoría de los hogares dominicanos coinciden en un menú que incluye:
- Cerdo y pollo asado
- Moro de guandules
- Espaguetis
- Ensalada rusa y ensalada verde
- Pan telera
- Ponche, vino o ron
- Frutas como uvas y manzanas
Estos platos conforman la esencia del compartir navideño y son considerados el corazón de la Nochebuena.
La cena “ultra”: variedad y abundancia
En mesas más elaboradas, el menú se amplía con:
- Pavo
- Pasteles en hoja
- Pastelones de plátano, papa o berenjena
- Lasaña
- Quipe y pastelitos
- Arroz navideño con vegetales y tocineta
- Suflé de batata
- Postres como flan, turrones y golosinas
- Bebidas como cava, whisky y refrescos
La chef Rojas destacó que, con el paso del tiempo, muchas familias han incorporado nuevos sabores sin perder la esencia de las recetas tradicionales.
Más allá de la cantidad o variedad de platos, la Nochebuena dominicana sigue siendo un espacio de encuentro, recuerdos y unión familiar, donde cada receta guarda una historia y refuerza el valor de compartir.

