La Habana, Cuba.– El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, reconoció que el diálogo con Estados Unidos permanece estancado, pese a la disposición manifestada por su Gobierno para mantener conversaciones con Washington, al tiempo que rechazó que la isla se encuentre al borde del colapso económico y social.
En una entrevista concedida al diario brasileño Folha de S.Paulo, el mandatario afirmó que, aunque han existido contactos entre ambas naciones, hasta el momento no se ha logrado avanzar en las negociaciones ni establecer una agenda formal de trabajo.
“Bajo la opresión no puede haber diálogo”, expresó Díaz-Canel, al atribuir el estancamiento de las conversaciones a las políticas adoptadas por la administración estadounidense.
El gobernante cubano hizo referencia a recientes declaraciones del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, quien anunció nuevas medidas de presión contra La Habana y aseguró que Washington continuará cerrando las vías que permitan al Gobierno cubano aliviar el impacto de las sanciones económicas.
Díaz-Canel sostuvo que estas acciones dificultan cualquier posibilidad de acercamiento diplomático y acusó a la administración del presidente Donald Trump de mantener una política orientada a incrementar la presión sobre la isla.
Las declaraciones del mandatario se producen en un contexto marcado por la compleja situación económica que atraviesa Cuba. Diversos informes estiman que la economía cubana se ha contraído de manera significativa entre 2020 y 2025, mientras el endurecimiento de las sanciones estadounidenses ha impactado sectores estratégicos como el energético y el comercial.
La población continúa enfrentando prolongados apagones, dificultades en el transporte público, limitaciones en los servicios hospitalarios y un incremento sostenido en los precios de alimentos, medicamentos y otros productos esenciales, situación que ha deteriorado las condiciones de vida de miles de ciudadanos.
A pesar de este panorama, Díaz-Canel aseguró que Cuba no se encuentra al borde del colapso y afirmó que el país continúa enfrentando las dificultades con el respaldo y la resistencia de su población.
“Nos encontramos en una situación compleja, pero marcada por una enorme creatividad y la histórica resistencia del pueblo cubano”, manifestó el presidente, quien calificó el momento actual como uno de los mayores desafíos económicos que ha enfrentado la nación en los últimos años.
El mandatario también defendió el paquete de 176 medidas económicas aprobado por su Gobierno para impulsar cambios en la economía nacional, insistiendo en que estas iniciativas no representan un giro hacia el capitalismo ni una renuncia al modelo socialista.
Díaz-Canel afirmó que las reformas forman parte de un proceso de actualización económica que busca fortalecer el sistema socialista cubano, mejorar la eficiencia productiva y enfrentar la crisis mediante una mayor descentralización y flexibilización de algunos sectores.
Finalmente, el presidente reiteró que Cuba continuará apostando por el diálogo con Estados Unidos siempre que las conversaciones se desarrollen sobre la base del respeto mutuo, al tiempo que reafirmó la intención de su Gobierno de mantener el modelo socialista mientras impulsa medidas para enfrentar la compleja situación económica que vive el país.

