SANTO DOMINGO.– El abogado Jorge Luis Polanco, integrante de la defensa de los hermanos Antonio y Maribel Espaillat, sostuvo este viernes que un audio atribuido a Maribel constituye, a juicio de la defensa, un elemento contrario a la pretensión de modificar la calificación jurídica del caso Jet Set hacia la figura del dolo eventual.
Durante la audiencia, Polanco hizo referencia a una conversación en la que Maribel Espaillat expresaba preocupación ante la posibilidad de que uno de los plafones del establecimiento pudiera caer sobre alguna persona. Según el jurista, esa manifestación demostraría preocupación por la seguridad de quienes acudían al local.
El abogado citó una frase recogida en la transcripción de la audiencia en la que Maribel habría expresado que, si el plafón caía sobre alguien, se sentiría profundamente afectada. A partir de ese planteamiento, la defensa argumentó que esa conducta sería incompatible con la aceptación consciente de un riesgo que pudiera provocar consecuencias fatales.
El argumento forma parte de la discusión que se desarrolla este viernes sobre la calificación jurídica de los hechos. Representantes de víctimas han planteado que determinadas circunstancias podrían sustentar una imputación bajo la figura del dolo eventual, mientras la defensa de los Espaillat rechaza esa interpretación.
El Ministerio Público mantiene sus señalamientos relacionados con presuntas negligencias vinculadas al mantenimiento y las condiciones del establecimiento. Corresponderá al tribunal determinar, a partir de las pruebas y argumentos presentados por las partes, cuál será la calificación jurídica aplicable al proceso.
Antonio y Maribel Espaillat figuran como principales imputados en el expediente por el colapso del techo de la discoteca Jet Set, ocurrido el 8 de abril de 2025 durante una presentación del merenguero Rubby Pérez.
La tragedia dejó 236 personas fallecidas y más de 180 afectadas, mientras familiares y sobrevivientes continúan reclamando que se determinen judicialmente las responsabilidades correspondientes.
A 18 meses del hecho, el proceso entra en una etapa clave, con el debate sobre si la acusación debe mantenerse bajo la calificación originalmente planteada o modificarse conforme solicitan algunos representantes de las víctimas.

