La avenida Mella, uno de los ejes comerciales más antiguos y representativos del Distrito Nacional, enfrenta un periodo crítico marcado por el cierre constante de establecimientos y la disminución visible de su actividad económica. Lo que durante décadas fue un punto de referencia para el comercio tradicional hoy muestra decenas de locales desocupados, fachadas deterioradas y una circulación cada vez más reducida.
Durante un recorrido realizado por esta redacción, se constató la presencia de numerosos negocios cerrados y una larga hilera de letreros de alquiler y venta de propiedades, en contraste con la vitalidad que caracterizaba esta zona hace apenas unos años.
Comerciantes y residentes atribuyen esta situación a múltiples factores acumulados, entre ellos el incremento de la inseguridad, el deterioro del espacio público, la deficiente iluminación nocturna y la marcada disminución del flujo de peatones y clientes debido a cambios en la movilidad vehicular del área. A esto se suma el encarecimiento de los costos operativos y la competencia de centros comerciales más modernos, que han desplazado a los negocios tradicionales de la zona.
Los propietarios advierten que, de no intervenirse con un programa integral de recuperación, la avenida podría perder por completo su actividad económica histórica. Solicitaron al ayuntamiento y al Gobierno central acciones urgentes que permitan revitalizar este corredor comercial, cuya transformación, aseguran, avanza en una dirección contraria a los intereses de quienes aún dependen de él para subsistir.

