El presidente de Estados Unidos, Donald J. Trump, aseguró que su país obtendría todo el denominado “polvo nuclear” generado por bombarderos B-2, en una declaración que ha generado atención internacional en medio de la crisis en Medio Oriente.
A través de su red Truth Social, el mandatario explicó que este proceso no implicaría intercambio de dinero y se gestionaría de forma independiente a otros acuerdos en la región, incluyendo la situación en Líbano.
En el mismo mensaje, Trump afirmó que Estados Unidos ha prohibido a Israel continuar con los bombardeos sobre territorio libanés, señalando que la escalada del conflicto debe detenerse. “Ya es suficiente”, expresó, en un llamado directo a frenar las acciones militares.
El presidente también indicó que su administración trabajará de manera separada con Líbano para abordar el escenario vinculado a Hezbollah, en un intento por contener las tensiones y evitar una mayor desestabilización regional.
Estas declaraciones se producen en un contexto de alta presión geopolítica, donde Estados Unidos busca posicionarse como mediador para reducir la violencia y alcanzar acuerdos que garanticen la seguridad en la zona.
Analistas internacionales consideran que el pronunciamiento refleja una estrategia para controlar el conflicto, aunque advierten que la situación sigue siendo frágil y sujeta a cambios en función de las decisiones de los actores involucrados.

