SANTO DOMINGO.– El presidente Luis Abinader inspeccionó la noche de este jueves la construcción del sistema de drenaje pluvial de la avenida Gregorio Luperón, una intervención destinada a reducir las inundaciones que afectan esa vía y dificultan el desplazamiento de sus usuarios durante las lluvias.
La obra se financia con recursos provenientes de la renegociación del contrato con Aeropuertos Dominicanos Siglo XXI (Aerodom) y contempla un túnel subterráneo de aproximadamente tres kilómetros de longitud y cinco metros de diámetro, a una profundidad superior a los diez metros.
El conducto permitirá transportar las aguas de lluvia captadas en la superficie hasta el mar Caribe, con un punto de descarga en el área de Manresa. Según las características presentadas, el sistema estará destinado exclusivamente al manejo de aguas pluviales.
Durante la visita, Abinader examinó junto al ministro de Obras Públicas, Eduardo Estrella, el diseño de ingeniería y los avances de la construcción. El mandatario expresó satisfacción con el ritmo de ejecución, el procedimiento utilizado y las medidas de seguridad aplicadas.
Estrella explicó que el proyecto busca mejorar la evacuación de las aguas en la avenida Luperón y permitir la conexión de sectores cercanos, incluidos puntos de Herrera y de la avenida Anacaona.
El funcionario indicó que la intervención dispone de un conducto central de gran capacidad y que se habilitan varios frentes de trabajo simultáneos para acelerar su desarrollo.
No obstante, precisó que el tiempo necesario para concluir dependerá de las condiciones del terreno que se encuentren durante las excavaciones, un factor que incide en el avance de los trabajos subterráneos.
Como parte del proceso constructivo, se utilizará una máquina fresadora especializada para perforar el subsuelo y abrir la galería por la que circularán las aguas recolectadas.
Los ingenieros responsables mostraron al presidente los planos y detallaron los aspectos técnicos del túnel, su recorrido y el alcance de las intervenciones previstas.
La primera etapa comprende el tramo entre el entorno de la Plaza de la Bandera y el malecón. Posteriormente, se contempla ampliar el sistema hacia otros puntos de la capital para aumentar la capacidad de captación y conducción de las precipitaciones.
El proyecto forma parte de las actuaciones gubernamentales para mejorar el drenaje urbano del Gran Santo Domingo y disminuir las consecuencias de las inundaciones sobre el tránsito, las actividades comerciales y la vida cotidiana de la población.

