SANTO DOMINGO.– El presidente Luis Abinader defendió este lunes la aplicación del cúmulo de penas contemplado en el nuevo Código Penal dominicano y afirmó que una persona con numerosos antecedentes delictivos enfrenta mayores dificultades para lograr su reinserción social.
“Una gente que tenga 10 fichas es muy difícil que se… Yo no le veo muchas posibilidades de poder reincorporarse a la sociedad, aunque nunca se renuncia”, expresó el mandatario durante las vistas públicas que realiza el Consejo Nacional de la Magistratura (CNM) para seleccionar nuevos integrantes de la Suprema Corte de Justicia. Este lunes comenzaron las evaluaciones de 21 de los 88 candidatos postulados.
El tema surgió durante la entrevista a Miguelina de Jesús Beard Gómez, quien figura oficialmente entre los aspirantes a integrar la Suprema Corte de Justicia y manifestó una posición favorable a la aplicación del cúmulo de penas de hasta 60 años previsto en la legislación penal.
Abinader sostuvo que la legislación busca responder a las modalidades actuales de criminalidad y afirmó que penas más severas pueden funcionar como mecanismo de disuasión. El nuevo Código Penal fue instituido mediante la Ley 74-25 y posteriormente recibió modificaciones incorporadas por la Ley 44-26.
La discusión también se produjo durante la evaluación del magistrado Rafael Arnstrong Báez García, juez de la Corte de Apelación del Distrito Nacional y aspirante a la SCJ. Báez García planteó que el incremento de las penas, por sí solo, no resuelve las causas de la delincuencia y destacó la función constitucional de la pena orientada también hacia la reinserción social.
El magistrado cuestionó la efectividad de condenas extremadamente prolongadas como respuesta principal frente a la criminalidad y sostuvo que las políticas públicas deben abordar igualmente las condiciones que favorecen la comisión de delitos.
Abinader coincidió en la importancia de fortalecer la prevención y atacar las causas sociales vinculadas a la delincuencia, aunque mantuvo una posición distinta respecto al efecto disuasorio de sanciones más elevadas. El propio mandatario ha defendido en intervenciones recientes el endurecimiento de las penas y el cúmulo contemplado en el nuevo Código.
El intercambio puso sobre la mesa uno de los principales debates de la política criminal: cómo combinar sanciones efectivas para delitos reiterados con el objetivo de rehabilitación y reinserción de las personas condenadas.


