SANTO DOMINGO.– Fitch Ratings aumentó de BB- a BB la calificación soberana de largo plazo de República Dominicana y mantuvo una perspectiva estable, según la información suministrada sobre la evaluación de la agencia.
El ascenso representa una mejora de un nivel y sitúa al país a dos escalones del grado de inversión, categoría asociada a una menor exposición al riesgo de incumplimiento de las obligaciones financieras.
Una valoración más favorable puede contribuir a reducir los costos de endeudamiento del Estado y mejorar las condiciones de acceso a los mercados internacionales. También podría beneficiar el financiamiento empresarial y estimular el interés de inversionistas extranjeros.
Entre los fundamentos de su decisión, la calificadora destacó las expectativas de expansión económica, la capacidad de resistencia de las cuentas externas y las acciones encaminadas a reforzar la recaudación fiscal.
Fitch elevó su estimación de crecimiento para 2026 de 3.5 % a 4.5 %, por encima de la mediana de 3.5 % prevista para las economías con calificación BB.
La agencia también calcula que la deuda del Gobierno central disminuirá del 49.3 % del producto interno bruto (PIB) en 2025 al 47.9 % en 2026. La reducción de 1.4 puntos porcentuales colocaría ese indicador por debajo de la mediana de 52.5 % de los países con una nota comparable.
Según la evaluación, esta trayectoria estaría respaldada por el crecimiento nominal de la economía y la apreciación del peso dominicano, factores que reducen la proporción de la deuda respecto al PIB.
Para 2028, Fitch prevé que el indicador aumente moderadamente hasta el 48.9 %, aunque permanecería por debajo de la mediana correspondiente a la categoría BB.
Pese al avance, la firma identificó desafíos vinculados al costo del servicio de la deuda, las exigencias presupuestarias y la exposición a variaciones cambiarias. Asimismo, estima que el déficit del Gobierno central alcanzará el 3.7 % del PIB en 2026, frente al 3.5 % de 2025.
Alrededor de dos tercios de la deuda están denominados en moneda extranjera, una proporción inferior al 70 % registrado en 2023, pero que mantiene sensibilidad ante movimientos del tipo de cambio.
El informe incluye, además, un cálculo más amplio de la deuda pública que incorpora obligaciones heredadas del Banco Central y que se ubicó en el 57.9 % del PIB al finalizar 2025.
Esta última cifra utiliza una cobertura distinta a la empleada para proyectar la deuda del Gobierno central en 2026, por lo que ambos porcentajes no son directamente comparables.

