SANTIAGO.– El aspirante presidencial del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), Abel Martínez, planteó transformar la educación, ampliar el financiamiento para los emprendedores y modernizar la producción agropecuaria como parte de una estrategia integral para reducir la pobreza en República Dominicana.
Durante el encuentro “Un Café con Abel”, celebrado con simpatizantes peledeístas y dirigentes comunitarios de Santiago, el exalcalde sostuvo que la asistencia social no resulta suficiente si no está acompañada de oportunidades que permitan a las personas generar ingresos y alcanzar independencia económica.
Martínez consideró necesario reformular el modelo educativo para que los jóvenes terminen el bachillerato con las habilidades requeridas por el mercado laboral nacional e internacional.
Propuso que los estudiantes dominen el inglés, las herramientas digitales y los fundamentos de inteligencia artificial antes de concluir la secundaria, lo que les permitiría acceder a empleos tecnológicos, incluso remunerados en dólares, sin abandonar el país.

El dirigente político también defendió la creación de politécnicos especializados en las distintas regiones, tomando en cuenta las actividades productivas y las necesidades particulares de cada territorio.
Explicó que estos centros ofrecerían capacitación en oficios como ebanistería y otras áreas técnicas, con el objetivo de que los egresados puedan trabajar, financiar sus estudios universitarios, contribuir económicamente con sus familias o establecer sus propios negocios.
“No basta con darle un pescado a una persona para quitarle el hambre; hay que darle la caña de pescar para que pueda buscarse el sustento y el de su familia todos los días, sin tener que mendigar”, manifestó.
Martínez también propuso facilitar el acceso al crédito para los jóvenes y ciudadanos que cuentan con proyectos de emprendimiento, pero carecen del capital necesario para iniciarlos o ampliar sus operaciones.
Cuestionó que grandes cantidades de recursos públicos se concentren en pocas personas o iniciativas, mientras miles de pequeños empresarios requieren montos reducidos para desarrollar negocios capaces de dinamizar sus comunidades.
A su juicio, una distribución más amplia del financiamiento permitiría fortalecer las microempresas, crear nuevos empleos y aumentar el consumo en colmados, ferreterías y otros establecimientos locales.
El aspirante presidencial sostuvo que el crecimiento económico debe construirse desde los barrios, las comunidades rurales y los pequeños negocios, garantizando que las oportunidades alcancen a quienes tradicionalmente han permanecido fuera del sistema financiero.
Asimismo, planteó avanzar en la tecnificación del campo para mejorar la productividad, elevar los ingresos de los productores y convertir la actividad agropecuaria en una fuente de empleos y desarrollo regional.
Martínez afirmó que la combinación de educación técnica, emprendimiento, tecnología y modernización agrícola permitiría reducir la dependencia de las ayudas y ofrecer a miles de familias herramientas permanentes para superar la pobreza.


