PANAMÁ.– El presidente de Panamá José Raúl Mulino reforzó este lunes su discurso contra el narcotráfico y las organizaciones criminales, al advertir que su Gobierno mantendrá una política de firmeza, sin espacios para negociaciones con las pandillas, y destacó como referencia los resultados obtenidos por El Salvador bajo la estrategia de seguridad impulsada por Nayib Bukele.
Durante la graduación de cerca de 800 nuevos miembros de los cuerpos de seguridad, el mandatario dejó clara la línea que pretende seguir frente al crimen organizado. “O son los narcos o somos nosotros”, expresó Mulino, al señalar que la experiencia regional demuestra, a su juicio, que las estructuras delictivas no pueden ser enfrentadas mediante acuerdos o mecanismos de diálogo.
El jefe de Estado panameño sostuvo que las bandas están estrechamente relacionadas con el tráfico de drogas, los homicidios y otras manifestaciones de violencia que afectan diferentes comunidades del país, por lo que insistió en la necesidad de incrementar la presencia policial y fortalecer la capacidad operativa de las autoridades.
Mulino también valoró el llamado “modelo Bukele” aplicado en El Salvador como un ejemplo de una estrategia severa frente a las pandillas, aunque aseguró que las acciones de su administración deberán ejecutarse dentro del marco legal panameño.
Entre las medidas anunciadas por su Gobierno figura la construcción de una prisión de máxima seguridad destinada a delincuentes considerados de alta peligrosidad, además del fortalecimiento de los sistemas de vigilancia en las zonas con mayor incidencia criminal.
La estrategia contempla igualmente el uso de drones, herramientas tecnológicas, cámaras y nuevos equipos para ampliar la supervisión de barrios golpeados por la delincuencia y mejorar la capacidad de respuesta de los organismos de seguridad.
Con este endurecimiento de su política contra el crimen organizado, Mulino busca enviar un mensaje de autoridad frente al narcotráfico y las pandillas, situando la seguridad ciudadana entre las principales prioridades de su administración.


