La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, advirtió este viernes que la Unión Europea responderá “con determinación” a cada provocación de Rusia, tras la reciente violación del espacio aéreo de Estonia por tres cazas MIG-31 rusos.
En un mensaje publicado en redes sociales, la funcionaria afirmó:
“Europa está con Estonia ante la última violación de nuestro espacio aéreo por parte de Rusia. Responderemos a cada provocación con determinación, a la vez que invertimos en un flanco este más fuerte. A medida que crezcan las amenazas, también lo hará nuestra presión”.
Sanciones en agenda
Von der Leyen urgió a los países miembros de la UE a aprobar el decimonoveno paquete de sanciones contra Moscú, que contempla:
• Prohibición de importar gas natural licuado ruso (GNL) a partir de enero de 2027, adelantando casi un año la medida ya prevista.
• Inclusión de 118 buques de la “flota fantasma” en la lista negra.
• Reducción del precio máximo del petróleo ruso a 47,6 dólares por barril.
• Sanciones al sistema de pagos Mir, alternativa a Visa y Mastercard en Rusia.
• Restricciones a esquemas financieros en terceros países que faciliten eludir sanciones.
Reacciones en Europa y Ucrania
La alta representante de la UE para Política Exterior, Kaja Kallas, calificó la incursión de los MIG-31 en Estonia como una “provocación extremadamente peligrosa”.
“Putin está poniendo a prueba la determinación de Occidente. No debemos mostrar debilidad”, escribió en sus redes.
Desde Kiev, el ministro de Exteriores Andrí Sibiga aseguró que el hecho constituye una “amenaza directa para la seguridad transatlántica” y pidió “presión política y económica aplastante” contra Moscú.
Incidente en el Báltico
El Ministerio de Defensa de Estonia precisó que los cazas rusos ingresaron en la zona de la isla de Vaindloo, en el Golfo de Finlandia, sin planes de vuelo, con transpondedores apagados y sin comunicación aérea.
La violación obligó a la intervención de aviones F-35 de la Fuerza Aérea italiana, desplegados en la base de Ämari como parte de la misión de Policía Aérea del Báltico de la OTAN.
El incidente se produce apenas diez días después de que una veintena de drones rusos violaran el espacio aéreo de Polonia y de incursiones similares en Rumanía, lo que aumenta el temor de una extensión del conflicto más allá de Ucrania.
