El Gobierno de Venezuela calificó este jueves como una “ofensa” para el pueblo ecuatoriano la disposición de Estados Unidos de evaluar la reinstalación de una base militar en Ecuador, una propuesta mencionada por el secretario de Estado Marco Rubio durante su visita oficial a Quito.
El canciller venezolano, Yván Gil, criticó duramente las declaraciones de Rubio, a quien acusó de “escupir mentiras desde territorio sagrado del bolivarianismo” y de lanzar un ataque directo contra la soberanía regional.
“¿Qué pensará Ecuador cuando escucha a Rubio proponer bases militares extranjeras en su suelo, mientras su presidente protege un negocio de drogas disfrazado de política? Rubio no ataca a Venezuela: ataca la verdad, la historia y la dignidad de nuestros pueblos. Y al hacerlo, confirma su destino: el del político fracasado que se seca en el odio”, expresó Gil en un comunicado difundido en Telegram.
Acusaciones contra Daniel Noboa y la DEA
Gil fue más allá y calificó de “ironía” la presencia de Rubio junto al presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, a quien acusó de ser un “bananero que ya no exporta frutas sino drogas hacia EE.UU. y Europa, con la complicidad de la DEA”.
Estas afirmaciones elevan la tensión diplomática entre Caracas, Quito y Washington, en medio de un escenario regional marcado por disputas geopolíticas y acusaciones cruzadas relacionadas con el narcotráfico y la presencia militar estadounidense en Sudamérica.
El referendo en Ecuador y el debate sobre bases militares
La polémica surge en el marco de un referendo constitucional impulsado por Noboa, que someterá a votación ciudadana la posible eliminación de la prohibición de instalar bases militares extranjeras en Ecuador, restricción vigente desde 2008, año en que el entonces presidente Rafael Correa incluyó la cláusula en la Constitución.
Esta norma obligó a Estados Unidos a abandonar su base militar en Manta, una instalación clave para operaciones estratégicas en el Pacífico Sur Occidental. La eventual aprobación de las reformas abriría la puerta a nuevas negociaciones con Washington sobre cooperación en seguridad y defensa.
Mientras tanto, Caracas advierte que la reactivación de cualquier base militar estadounidense en territorio ecuatoriano podría considerarse un “acto de provocación” y una amenaza directa para la integración regional.
