El artista urbano Vakeró se convirtió en el gran protagonista de la primera edición de KicksSessions, un innovador evento organizado por la tienda Kicks en Ágora Mall, que rindió homenaje a la icónica silueta Adidas Superstar, símbolo de estilo y rebeldía urbana desde los años 70.
Con una presentación cargada de energía, el “Cantante de los Raperos” interpretó varios de sus éxitos más reconocidos, vistiendo un look completo de Adidas que puso en el centro de la escena a las Superstar, reafirmando la vigencia de un modelo que trascendió las canchas de baloncesto para convertirse en parte esencial de la cultura callejera y musical.
EL INICIO DE UNA SERIE ÚNICA
La velada marcó el arranque de las KicksSessions, una serie de encuentros que prometen fusionar música, moda y cultura urbana en experiencias exclusivas para los fanáticos de los sneakers y el estilo de vida contemporáneo.
La primera entrega, bautizada como “Superstar Sessions”, se inspiró en la herencia cultural de este modelo legendario, que ha acompañado a generaciones enteras en escenarios tan diversos como el hip hop, el breakdance y la moda callejera.
UN PUNTO DE ENCUENTRO PARA LA CULTURA URBANA
El evento reunió a sneakerheads, clientes, influencers y entusiastas de la cultura urbana, quienes disfrutaron de un ambiente vibrante que combinó música en vivo, moda y creatividad.
La atmósfera reflejó autenticidad y frescura, consolidando a Kicks como un referente de la sneaker culture en República Dominicana, donde convergen las tendencias globales con experiencias locales que alimentan a una comunidad joven, dinámica y en constante evolución.
RESPALDO Y PROYECCIÓN
La jornada contó con el apoyo de Party Bites y Ron Barceló, marcas que reforzaron la propuesta con sabor y carácter. Kicks adelantó que futuras ediciones explorarán nuevas temáticas y estilos, siempre con el propósito de brindar propuestas auténticas y diferenciadas para el público local.
Con esta primera KicksSessions, queda demostrado que en el país la música, la moda y la cultura urbana tienen un espacio de celebración y encuentro donde Vakeró fue el encargado de prender la chispa inicial.
