La crisis humanitaria en Haití ha alcanzado niveles alarmantes, forzando a más de 680,000 niños y niñas a abandonar sus hogares durante 2025, según el informe “La infancia en peligro” publicado este miércoles por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).
El estudio advierte que solo en el primer semestre del año se registraron 246 campamentos de desplazados, donde muchos menores han tenido que huir en múltiples ocasiones a causa de la violencia de las pandillas y la ausencia de seguridad estatal.
Campamentos sin condiciones y escuelas convertidas en refugios
UNICEF alertó que más del 33% de los refugios no cuentan con servicios básicos de protección, lo que incrementa los riesgos de violencia, explotación sexual y abusos contra mujeres y niños.
Además, centenares de escuelas han sido ocupadas como albergues temporales, afectando la educación de casi 500,000 estudiantes y agravando el colapso del sistema educativo haitiano.
“Cada día, miles de niños se despiertan sin saber si podrán comer, ir a la escuela o encontrar refugio seguro. La infancia en Haití está en peligro como nunca antes”, señala el informe.
Causas de una crisis prolongada
El organismo explica que la actual emergencia no responde a un hecho aislado, sino al resultado de décadas de inestabilidad política, desigualdad económica, desastres naturales y debilitamiento institucional.
La situación se deterioró gravemente tras el asesinato del presidente Jovenel Moïse en 2021, lo que provocó un vacío de poder que permitió la expansión territorial de las pandillas. Hoy, según UNICEF, más del 85% de Puerto Príncipe y las principales carreteras nacionales están bajo control de grupos armados, impidiendo el acceso a alimentos, medicinas y ayuda humanitaria.
Infancia bajo amenaza
El impacto sobre los menores es devastador:
3.3 millones de niños necesitan asistencia humanitaria.
Más de 1 millón enfrenta inseguridad alimentaria severa.
288,544 menores de cinco años podrían sufrir malnutrición aguda durante 2025.
El colapso de los sistemas de salud, agua y nutrición ha dejado a 3.8 millones de personas —incluidos más de 1 millón de niños— sin acceso a agua potable, lo que ha generado brotes de cólera y diarrea.
Solo el 41% de los centros de salud del área metropolitana de Puerto Príncipe continúa en funcionamiento, mientras que muchos han cerrado por inseguridad, falta de personal y escasez de suministros médicos.
Educación paralizada y riesgo de exclusión
El ciclo escolar 2024–2025 ha sido uno de los más afectados en la historia reciente:
1,600 escuelas fueron impactadas directamente por la violencia.
1,080 cerraron totalmente.
84 escuelas funcionan hoy como refugios colectivos.
UNICEF advierte que uno de cada cuatro niños está fuera de las aulas, y que solo entre el 15% y el 20% de los centros educativos son públicos, los cuales además imponen cuotas por libros y uniformes, excluyendo a miles de menores de familias empobrecidas.
Una generación en riesgo
El informe concluye que la niñez haitiana enfrenta una crisis existencial: desplazada, sin educación, sin atención médica y expuesta a la violencia. UNICEF llama a la comunidad internacional a incrementar la ayuda humanitaria y garantizar protección urgente para los menores, recordando que “sin estabilidad y educación, Haití está perdiendo a toda una generación”.
