La Fiscalía de Ucrania informó este lunes que investiga como ejecuciones extrajudiciales las muertes de 263 soldados ucranianos que habrían sido asesinados tras rendirse o ser tomados prisioneros por las fuerzas rusas desde el inicio de la invasión en 2022.
En un comunicado oficial, la Fiscalía General detalló que ya se han abierto 80 causas penales por estos hechos y que nueve soldados rusos fueron acusados formalmente ante la justicia ucraniana, aunque los procedimientos se llevan a cabo en ausencia de los sospechosos.
“Se trata de violaciones graves del derecho internacional humanitario. Los prisioneros de guerra ucranianos fueron ejecutados sumariamente después de rendirse”, señaló el documento.
El caso de Olénivka: 59 prisioneros muertos
Entre los hechos bajo investigación figura la explosión del penal de Olénivka, ocurrido en julio de 2022, en la región ocupada de Donetsk, donde murieron 59 prisioneros ucranianos. Kiev sostiene que la detonación se originó desde el interior del recinto, lo que atribuye a una acción deliberada de las fuerzas rusas.
Pruebas y denuncias de torturas
Las autoridades ucranianas han recopilado pruebas a partir de videos difundidos en redes sociales y grabaciones de drones militares que muestran los instantes posteriores a la captura de soldados ucranianos antes de ser ejecutados.
Además, ex prisioneros liberados durante intercambios con Moscú han denunciado torturas sistemáticas en cárceles rusas: golpes con culatas, palas, descargas eléctricas, ataques con perros y abusos sexuales.
Según el Ministerio del Interior de Ucrania, más de 2.500 soldados ucranianos permanecen actualmente en cautiverio en territorio ruso.
Informe de la OSCE: torturas y ejecuciones sistemáticas
En septiembre, la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) presentó un informe elaborado por juristas de Francia, República Checa y Suecia, que concluye que las torturas y ejecuciones sumarias de prisioneros ucranianos son prácticas sistemáticas y podrían constituir crímenes de guerra y de lesa humanidad.
La OSCE instó a la Corte Penal Internacional (CPI) a asumir la investigación. La CPI ya examina otros casos, como la deportación forzada de niños y los ataques deliberados contra civiles.
El documento recoge testimonios directos de ex cautivos, informes de la ONU y registros oficiales de Kiev. Entre los datos más alarmantes figura que el 43 % de los soldados liberados declaró haber sufrido violencia sexual, mientras que otros describieron condiciones de detención inhumanas y maltrato constante.
Un clima de impunidad
El informe denuncia un ambiente de impunidad fomentado desde las más altas autoridades rusas. El ex presidente Dmitri Medvédev, actual vicepresidente del Consejo de Seguridad, llegó a declarar públicamente:
“No tienen derecho a la vida. Ejecutar, ejecutar, ejecutar.”
Estas declaraciones, subrayan los autores, legitiman la brutalidad y la represión dentro de los centros de detención.
Cifras y contexto
Desde el inicio de la invasión, Ucrania estima que 13.500 de sus soldados han sido capturados por Rusia. De ellos, 6.800 fueron liberados mediante intercambios supervisados internacionalmente, mientras que 6.300 siguen en cautiverio.
La Oficina de Derechos Humanos de la ONU ha documentado al menos 194 ejecuciones de prisioneros fuera de combate hasta mayo de 2025, además de numerosos asesinatos bajo custodia, lo que evidencia un patrón sistemático de exterminio selectivo más que incidentes aislados.
Con estas investigaciones, Kiev busca sentar precedentes judiciales internacionales y llevar a los responsables ante la justicia, en lo que podría convertirse en una de las mayores causas por crímenes de guerra en Europa desde la Segunda Guerra Mundial.
