Con total normalidad y un gesto cordial, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, saludó este lunes al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, durante la Cumbre de la Paz 2025, celebrada en la ciudad egipcia de Sharm el Sheij, apenas cuatro días después de haber amenazado con expulsar a España de la OTAN.
El encuentro, breve pero cargado de simbolismo político, se produjo en el marco de la recepción oficial a los más de treinta líderes mundiales que participan en la cumbre, convocada para ratificar el plan de paz que pone fin a la guerra en Gaza.
Fuentes de La Moncloa calificaron el encuentro como “amistoso” y destacaron que el clima fue “cordial”, a pesar de las recientes declaraciones del mandatario estadounidense.
Un saludo diplomático tras días de tensión
El saludo —de unos 15 segundos de duración— mostró a ambos líderes intercambiando gestos de cercanía, con Trump tirando suavemente del brazo de Sánchez y el presidente español respondiendo con una palmada en la espalda.
La escena ocurre tras los comentarios de Trump desde la Casa Blanca, en los que amenazó con la expulsión de España de la OTAN si el país no aumenta su gasto en defensa hasta el 5% del PIB.
“España es un socio leal y de pleno derecho de la Alianza Atlántica, y así seguirá siendo”, respondió el Gobierno español en un comunicado oficial el pasado viernes.
Cumbre marcada por el plan de paz para Gaza
El encuentro entre Trump y Sánchez tuvo lugar durante la Cumbre de la Paz 2025, bajo el lema “Paz 2025”, cuyo objetivo es ratificar un plan de 20 puntos para poner fin a la guerra en Gaza y establecer un alto el fuego permanente supervisado por la comunidad internacional.
Trump, quien llegó a Egipto procedente de Israel con varias horas de retraso, presidió la recepción a los mandatarios y destacó que el acuerdo “marca el inicio de una nueva era de estabilidad en Oriente Medio”.
Sánchez, por su parte, ha sido uno de los líderes europeos más críticos con la ofensiva israelí y manifestó su respaldo al acuerdo impulsado por Washington.
“España da la bienvenida a la propuesta de paz para Gaza. Es momento de poner fin a tanto sufrimiento”, declaró antes de su llegada a Egipto.
Antecedentes de la relación bilateral
Ambos líderes ya se habían saludado brevemente en septiembre, durante la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York, aunque entonces el intercambio fue meramente protocolario.
Su último contacto previo se remonta a la Cumbre del G20 de Osaka (Japón) en 2019, donde un gesto de Trump —señalando el asiento de Sánchez— fue interpretado por La Moncloa como una broma diplomática.
El saludo en Egipto representa ahora un gesto de distensión entre ambos gobiernos, tras varios días de tensión verbal, y llega en un momento clave para el futuro de la OTAN y el papel de España en la política internacional.
