El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó este domingo que le “parece bien” la posibilidad de que el actual secretario de Estado, Marco Rubio, pueda convertirse en mandatario de Cuba, en medio de un contexto de fuertes tensiones geopolíticas en el Caribe.
A través de su red social Truth Social, Trump reaccionó a una publicación difundida en la plataforma X en la que se planteaba el escenario de Rubio como presidente cubano. “¡Suena bien para mí!”, escribió el mandatario estadounidense al compartir el mensaje, sin ofrecer mayores detalles sobre el alcance político de su comentario.
Poco después, el jefe de Estado volvió a referirse a Cuba para advertir que la isla dejará de recibir recursos económicos y petróleo procedentes de Venezuela. Según Trump, el Gobierno cubano ha subsistido durante años gracias al apoyo financiero y energético venezolano, a cambio de lo que calificó como “servicios de seguridad” brindados a los últimos gobiernos chavistas.
En sus declaraciones, el presidente estadounidense instó a las autoridades cubanas a “hacer un trato antes de que sea demasiado tarde”, en lo que analistas interpretan como una nueva señal de presión política y económica hacia La Habana, tras los recientes cambios en el escenario venezolano.
Las afirmaciones de Trump se producen en un momento de reconfiguración de las relaciones regionales, marcado por la crisis en Venezuela y por el endurecimiento del discurso de Washington hacia gobiernos aliados del chavismo.
