El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, insinuó este martes que no todos los empleados federales afectados por el cierre administrativo recibirán su pago retroactivo, pese a que la legislación vigente garantiza ese derecho.
Durante un encuentro con la prensa en la Casa Blanca, el mandatario afirmó:
“Yo diría que depende de quién estemos hablando. En general, vamos a cuidar de nuestra gente”.
Trump agregó que algunos empleados “realmente no merecen que los cuidemos”, y volvió a responsabilizar a los demócratas por la paralización del gobierno, que ya cumple una semana.
Contexto legal y administrativo
Las declaraciones del presidente surgieron horas después de que se filtrara un borrador de memorando de la Casa Blanca en el que se sugiere que los empleados federales en licencia sin goce de sueldo no tendrían garantizado el pago atrasado, lo que contradice una ley federal firmada por el propio Trump en 2019.
Dicha ley dispone que los trabajadores suspendidos durante un cierre “deberán recibir su pago durante el período de interrupción”. Sin embargo, un funcionario del Ejecutivo argumentó que el Congreso debe aprobar fondos específicos para cubrir ese desembolso una vez que se restablezca la financiación del gobierno.
El cierre administrativo mantiene a decenas de miles de empleados sin salario y ha paralizado múltiples agencias federales, afectando desde los servicios de transporte aéreo hasta las operaciones de salud pública y medio ambiente.
Disputa en el Congreso
Los republicanos, con mayoría en el Senado, impulsan una resolución provisional que financiaría el gobierno hasta noviembre, mientras los demócratas insisten en incluir una extensión de los créditos fiscales de salud contemplados en la Ley de Atención Médica Asequible (ACA), punto central del estancamiento político.
El pulso entre ambos bloques ha generado creciente presión pública, especialmente ante el impacto económico que el cierre produce en los hogares de los empleados federales.
Reacción sindical
La Federación Estadounidense de Empleados del Gobierno (AFGE) calificó la postura de la Casa Blanca como “una obvia mala interpretación de la ley”.
“El sustento de los estadounidenses patriotas que sirven a su país no puede ser moneda de cambio en un juego político”, advirtió Everett Kelley, presidente del sindicato.
La AFGE exigió al Ejecutivo que garantice los pagos atrasados en cuanto el Congreso apruebe la reapertura del gobierno, y advirtió que podría emprender acciones legales si se incumple lo establecido por la legislación federal.
El cierre del gobierno, el primero bajo el nuevo mandato de Trump, se ha convertido en uno de los más tensos episodios políticos recientes, con repercusiones económicas y sociales que comienzan a sentirse en todo el país.
