El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a encender la polémica internacional al asegurar que ha llegado el momento de eliminar la supuesta “amenaza rusa” en Groenlandia, cuestionando abiertamente la gestión de Dinamarca sobre el territorio ártico y elevando la tensión con sus aliados europeos.
Trump afirmó que, pese a años de advertencias de la OTAN, el Gobierno danés no ha tomado acciones suficientes para garantizar la seguridad en Groenlandia. En ese sentido, sostuvo que Washington “tomará cartas en el asunto” para evitar cualquier influencia de Rusia o China en la isla.
El mandatario estadounidense reiteró que Estados Unidos debe asumir el control de Groenlandia, advirtiendo que lo hará “por las buenas o por las malas”, una declaración que ha generado alarma en el ámbito diplomático europeo y dentro de la propia alianza atlántica.
Como medida de presión, Trump anunció la imposición de aranceles del 10 % a partir del 1 de febrero contra varios países europeos miembros de la OTAN, con la advertencia de que estos podrían elevarse hasta un 25 % en junio si no respaldan la postura estadounidense sobre Groenlandia.
Las declaraciones provocaron una reacción inmediata en la Unión Europea. El presidente del Consejo Europeo, António Costa, informó que convocará una reunión extraordinaria de los Estados miembros con el objetivo de coordinar una respuesta conjunta frente a los aranceles anunciados por Washington.
Analistas internacionales advierten que este nuevo episodio podría profundizar las tensiones transatlánticas y abrir un escenario de confrontación comercial y geopolítica sin precedentes entre Estados Unidos y sus aliados históricos.
Hasta el momento, Dinamarca no ha emitido una respuesta oficial adicional, mientras crece la expectativa por la postura que adopte la Unión Europea ante las advertencias de la Casa Blanca.
