Donald Trump declaró este domingo que su enviado especial para Oriente Medio, Steve Witkoff, visitará Rusia los días miércoles y jueves, como parte de un intento por acelerar un acuerdo de paz entre Moscú y Kiev.
En declaraciones a la prensa en Nueva Jersey, Trump confirmó que ha dado un plazo de diez días a Rusia para aceptar un alto el fuego en Ucrania, advirtiendo que, de no cumplirse, impondrá sanciones al Kremlin. “Si llega la fecha límite y Rusia no ha aceptado un alto el fuego, habrá sanciones. Pero (Moscú) parece bastante bueno para evitar las sanciones. Son personas astutas y bastante hábiles para eludirlas”, afirmó.
Ante preguntas sobre posibles vías para evitar las sanciones, Trump respondió tajante: “Sí, llegar a un acuerdo donde la gente deje de morir”.
Visita clave a Moscú
El viaje de Witkoff a Rusia, confirmado por Trump para los próximos miércoles y jueves, se produce en un contexto de presión diplomática intensa. El exmandatario ha reiterado en múltiples ocasiones su intención de lograr un alto el fuego “inmediato” en Ucrania, prometiendo terminar la guerra si regresa a la Casa Blanca.
Durante una conversación reciente con periodistas a bordo del Air Force One, Trump explicó que el ultimátum de diez días comenzó el pasado martes. “Diez días desde hoy”, dijo, en alusión al plazo que, según él, marcará un punto de inflexión en el conflicto.
Trump endurece su discurso
El republicano también expresó su frustración por el creciente número de víctimas en el conflicto. “Las cifras de muertos se han duplicado. Quiero que esto termine ya”, enfatizó, destacando la urgencia de una solución pacífica.
Respuesta rusa: siguen los combates
Desde Moscú, el Gobierno ruso confirmó que está al tanto del ultimátum, pero indicó que no tiene intenciones de cesar sus operaciones militares. El portavoz del Kremlin aseguró que “Rusia continuará con la guerra hasta lograr sus objetivos estratégicos”.
Tensión geopolítica creciente
La movida de Trump se suma a una serie de iniciativas diplomáticas internacionales para presionar por el fin de la guerra en Ucrania, en un momento en que se incrementan los llamados globales a una solución negociada. Mientras tanto, el tiempo corre en el calendario del expresidente, que busca posicionarse como negociador eficaz de cara a las elecciones de noviembre.
