El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este lunes que “muchos palestinos quieren vivir en paz, lo he visto”, al presentar un plan de paz que busca poner fin al conflicto en Gaza.
El mandatario sostuvo que su propuesta ofrece a la población palestina la oportunidad de “ser responsable de su destino”, siempre que sus líderes “condenen y prohíban completamente el terrorismo”.
“El plan que presentamos hoy se centra en poner fin a la guerra de inmediato, recuperar a todos nuestros rehenes, recuperarlo todo”, explicó Trump, quien aseguró que la iniciativa también busca “crear las condiciones para una seguridad israelí duradera y el éxito palestino”.
Incentivos y exigencias
Trump definió su propuesta como una combinación de compromisos y presiones. Por un lado, dijo que ofrece a los palestinos “una influencia asombrosa” respaldada por líderes del mundo árabe y musulmán. Por otro, condicionó esa oportunidad a reformas concretas:
“Si la Autoridad Palestina no completa las reformas que presenté en mi visión para la paz en 2020, solo podrán culparse a sí mismos”, subrayó.
El presidente estadounidense insistió en que la seguridad de Israel será garantizada en cualquier etapa del proceso: “Vamos a ayudarles. Estaremos con ustedes. Solo queremos asegurarnos de que funcione. No debería haber ningún disparo”, puntualizó.
Riesgos humanitarios y apoyo regional
Durante su discurso, Trump advirtió sobre las consecuencias humanitarias del conflicto en curso: “Los perseguirías y ni siquiera te darías cuenta de que terminaste destruyendo un hospital, una escuela o una mezquita”.
El mandatario expresó confianza en que la propuesta recibirá una respuesta positiva, aunque admitió que existe incertidumbre: “Nadie sabe realmente qué les depara el futuro a los palestinos. Pero el plan se centra en poner fin a la guerra de inmediato y crear las condiciones para un éxito palestino”, resumió.
La oferta de Washington, que combina presión sobre Hamás con incentivos para la Autoridad Palestina y garantías para Israel, será presentada a actores regionales e internacionales, cuyo respaldo será decisivo para determinar si prospera o, en caso contrario, definir los próximos pasos de Estados Unidos e Israel.
